La investigación de Garzón se cobra otras dos víctimas políticas

  • Aguirre obliga a dimitir a su consejero de Deportes, quien trabajó en la organización de actos con empresas ligadas a la red de corrupción, y al ex alcalde de Majadahonda

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La operación que investiga el juez Baltasar Garzón se cobró otras dos víctimas políticas que se sumaron a la dimisión del alcalde de Boadilla. Se trata de Alberto López Viejo, consejero de Deportes en el Gobierno de Esperanza Aguirre, que dimitió después de que su nombre apareciera vinculado a la operación Gürtel contra la corrupción.

Al parecer, el hasta ahora consejero de Deportes ha sido el responsable de la organización de actos en la Comunidad de Madrid en los últimos años y el pasado viernes, en la operación que desarrolla el juez Baltasar Garzón, trascendió que algunas empresas que han trabajado en esos actos coinciden con las investigadas.

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, fue la encargada de anunciar la dimisión del consejero de Deportes, Alberto López-Viejo, así como la del director general del Mercado Puerta de Toledo y ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega.

Aguirre subrayó que López Viejo no ha hecho nada "ni ilegal, ni irregular", sino que simplemente contrató a las empresas que está investigando el juez de la Audiencia Nacional relacionadas con el empresario Francisco Correa. "Sólo ha organizado materialmente los actos de la comunidad", destacó Aguirre. En este sentido, subrayó que el hasta ahora consejero "ha dimitido pero no está implicado en la trama", de hecho deja su cargo "para que no se confunda con la trama".

Asimismo, también cesa en su puesto el actual gerente del Mercado Puerta de Toledo y ex alcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega. En cuanto a la dimisión de Ortega, también aceptada, responde, según aseguró Aguirre, para la mejor defensa de sus intereses "estando fuera del Gobierno de la comunidad".

Por su parte, Francisco Correa, uno de los principales implicados en la denominada operación Gürtel, manifestó que se encontraba "bien jodido" a un grupo de conocidos que se encontraban a las puertas de estas dependencias judiciales. Fue minutos antes de las 19.00 y después de que agentes de la Policía entregaran a Garzón más de 25 cajas con pruebas y material incautado en el marco de dicha operación. Correa, esposado, ataviado con una americana y unos vaqueros desgastados, con el pelo hacia atrás, aunque despeinado y con el gesto visiblemente cansado, abandonó el juzgado escoltado por dos agentes de Policía.

Garzón prorrogó el plazo de detención del empresario Francisco Correa, Pablo Crespo y Antoine Sánchez hasta mañana, con objeto de practicar unas diligencias solicitadas por el Ministerio Público, que se han declarado secretas.

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