Un perito dice que desde el 11-M ocurrían cosas raras en el laboratorio de la Policía Científica

  • López Cidad ha afirmado que el jefe de la sección de la Unidad de Análisis ordenó que se modificara el informe "por orden de la superioridad" para eliminar las referencias a ETA

Uno de los tres peritos policiales que elaboraron un informe sobre ácido bórico, en el que se relacionaba ETA y el 11-M, ha asegurado hoy que desde que ocurrieron los atentados habían sucedido "cosas extrañas" en el laboratorio de la Policía Científica, por lo que "desconfiaba" de sus superiores.

Así lo ha manifestado Isabel López Cidad en el juicio que se sigue contra cuatro mandos policiales en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se enfrentan a una petición de pena de las acusaciones populares -única parte acusadora en la causa- de entre 6 y 9 años de cárcel y de entre 6 y 18 de inhabilitación por presuntos delitos de falsedad documental y falso testimonio.

Los peritos vincularon ETA con el 11-M a partir del hallazgo de ácido bórico en el domicilio de uno de los condenados por los atentados en 2004 y lo relacionaron con un piso franco de la banda terrorista en Salamanca en 2001 donde se encontró dicha sustancia y con la vivienda de un antisistema en Madrid en 1999.

Al igual que hiciera ayer el perito Manuel Escribano, López Cidad ha afirmado que el acusado Francisco Ramírez -jefe de la sección de la Unidad de Análisis- ordenó que se modificara el informe "por orden de la superioridad" para eliminar las referencias a ETA y que al no querer hacerlo ellos, fue él mismo quien lo rehizo.

"Hasta estos hechos no se había producido que cuando no le cuadra el resultado al jefe se produzca una reasignación de un perito", ha apostillado la perito, que ha acusado a su jefe directo (Ramírez) de "intimidar" a sus subordinados cuando "no se hace lo que él quiere".

Sobre el ácido bórico, la perito ha comentado que es una sustancia que "igual enmascara el olor a pies" también lo hace con los explosivos orgánicos, de forma que los perros no lo detectan, y ha añadido: "además hace mucho daño al hocico" de estos animales.

López Cidad ha contado a la sala que a raíz de esta causa ha sufrido represalias y acoso laboral por parte de sus superiores y de algunos compañeros, algo que también ha denunciado Escribano.

El tercer perito que firmó el estudio, Pedro Manrique, ha confirmado hoy la versión de sus compañeros de que Ramírez les mandó rehacer el informe y ha dicho: "Para mí se ha terminado ahí, cuando lo dejo encima de la mesa. No me preocupo si el informe ha ido al archivo".

Otro de los testigos que han comparecido ha sido el perito que se encargó de hacer las pruebas de rayos X del ácido bórico, quien ha manifestado que comentó a Escribano que esa sustancia era la misma que se localizó en el piso franco de ETA en 2001.

"Lo más normal es que sea una casualidad", ha considerado el testigo, que ha añadido que en el laboratorio no se tenía constancia de que el ácido bórico se hubiera empleado con fines terroristas, aunque ha destacado que su trabajo es "abrir el abanico de posibilidades" para que "los compañeros de la investigación" sean los que "tiren del hilo".

A preguntas del presidente del tribunal, Alberto Jorge Barreiro, el experto ha explicado que incluir ese tipo de observaciones en un informe pericial depende del criterio del perito y ha subrayado que él no lo hubiera incluido porque éste debe limitarse a las "certezas" y no a las posibilidades.

El juicio continuará el próximo martes, día en el que está previsto que finalice la vista tras la declaración del resto de testigos y la exposición de los informes finales de las partes

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