Diversión con los carricoches

  • El Real de Cortijo de Torres cuenta con una gran diversidad de atracciones mecánicas destinadas tanto para los más pequeños como para los mayores

El Real de la Feria de Málaga promete diversión por todos lados. Sumergido entre más de medio millón de bombillas, hay un lugar que destaca por el juego de colores que presenta. El rojo, el azul y el amarillo, entre muchos otros, se convierten en un reclamo, donde la aventura y, por qué no, el miedo están asegurados. Ese rincón del Cortijo de Torres está repleto de atracciones destinadas para todo tipo de aventureros y para todas las edades. Pero eso sí, la diversión está siempre garantizada, aunque sólo dure un minuto.

Los mayores pueden encontrar infinidad de atracciones mecánicas; cada una propicia un tipo de experiencia diferente. Para los más clásicos siempre están los coches de choque, que durante un par de minutos le permiten colisionar con otros vehículos sin tener graves consecuencias para su integridad física. Si lo que se quiere es tener unas vistas estupendas de Málaga siempre está la tradicional noria. Un paseo en esta típica atracción, asegura poder disfrutar el paisaje malagueño desde las alturas. Aunque no es recomendable para aquellos que sufran de vértigo.

Otro de los clásicos de Feria es el popularmente llamado Canguro. En todo el Real se pueden encontrar diversas atracciones de este estilo que reciben nombres diferentes como Supergoofy y El ratón vacilón, entre otros, aunque todos presentan el mismo tipo de atracción. Las vueltas y los saltos están garantizados. Para los amantes de las nuevas tecnologías también hay cacharritos. Acción Virtual promete un viaje en el que el usuario se convierte en el protagonista directo de todas las acciones mediante la realidad virtual.

Para los más aventureros, a los que les gusta el riesgo y las subidas de adrenalina, hay infinidad de atracciones. Dar vueltas, subir hasta lo más alto para después bajar a toda velocidad entre giros desenfrenados, son las atracciones más solicitadas por los más grandes. "Siempre que vengo a esta zona del Real, lo primero que hago es darme una vuelta, seleccionar la atracción que más me guste, que normalmente suelen ser las más peligrosas, y montarme. Si me gusta, repito todas las veces que sea necesario, afirmó Mario, un joven amante del riesgo.

Una de las atracciones que más solicita la gente es el Fast Fashion. Un tronco gigante eleva a un grupo de gente a una gran altura. En la mayoría de las ocasiones los pies se sitúan por encima de la cabeza. "Es una pasada. Es una subida de adrenalina impresionante aunque eso sí, mejor no beber antes de subirse porque acabas mareándote un poco", dijo Ana una joven que decidió montarse en la atracción debido a la insistencia mostrada por algunas de sus amigas. Otra de las consideradas como más estimulantes es el Aladelta, una versión del Dragon Khan en pequeño que mezcla la velocidad, las subidas y bajadas, los tirabuzones, con un poco de agua para refrescar a sus viajeros. "Me gusta mucho que me den la opción de mojarme pulsando un botón, me parece muy divertido", explicó Carla, una joven que acababa de montarse en Aladelta.

¿Quién no ha disfrutado con la serie de Mr. Bean? Este año, el recinto ferial tiene un pequeño hueco para este humorista. Parecido a la casa del terror, todo aquel que entra, sale con una mezcla entre risas y un poco de susto. Otros de los personajes televisivos que tiene atracción propia es Torrente. Una casa del terror recoge escenas de la película española, protagonizada y dirigida por Santiago Segura.

Los niños localizan sus atracciones favoritas en el primer tramo de cacharritos que se disponen desde las fuentes centrales del Real. Los clásicos de la Feria -tiovivos, carruseles, coches de choque, castillos inflables y el tren de la bruja entre otros- son abarrotados por los más pequeños en las primeras horas de la noche. "Lo que más me gusta son los coches de choque porque me encanta chocarme con todo el mundo", afirmó uno de los niños que disfrutaba de la feria.

Las atracciones acuáticas también tiene una gran seguimiento entre los que se acercan al recinto. Sea con chubasquero o sin el, siempre viene bien darse un refrescón de vez en cuando para aliviar el calor que azota a Málaga durante el verano. Las Cataratas prometen diversión para toda la familia. "Me encanta el pellizco en el estómago que me da cada vez que descendemos por una catarata. Lo mejor llega cuando el agua me empapa, es muy divertido y refrescante", aseguró una madre de familia que acababa de disfrutar de esta atracción.

Los castillos inflables son otros de los cacharritos más solicitados por los niños. Pero en esta ocasión, muchos padres, con la excusa de que no pueden "dejar al hijo solo", vuelven a su infancia entre saltos, risas y caídas. "Cuando era muy pequeña, la atracción que más me gustaba era los castillos inflables. Ya estoy muy crecidita pero siempre aprovecho que mi hija se quiere montar para acompañarla. Creo que yo disfruto más que ella", aseguró Inés, una mujer de 37 años que todavía disfruta con las atracciones destinadas para los más pequeños.

Una de las desventajas que presentan este año las atracciones es el precio. "Aunque el precio respecto al año pasado no ha variado -4 euros por persona-, este año, con la crisis, no nos podemos permitir montarnos tantas veces como nos gustaría. Hay que diversificarlas en los diferentes días de la Feria", aseguró Aurora, una madre de familia. Y es que el gasto se nota. "Este año estamos comprobando que la gente se monta menos. Eso no es bueno para nosotros ya que vivimos de esto. En todas las ciudades pasa lo mismo. Ha disminuido bastante la afluencia de gente", aseveró uno de los feriantes del Cortijo de Torres.

Mayores y pequeños tienen la diversión garantizada. Da igual la edad. Entre un techo de luces y colores se encuentran infinidad de aventuras dispuestas a ser descubiertas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios