La gran multitud acompañó al éxito

La noche del pasado martes en el Auditorio Municipal fue de ésas en las que la magnitud de lo ocurrido hizo que se recodara casi por encima de lo musical, que fue impecable.

Si en vez de un concierto se hubiera asistido a una corrida de toros, se tendría que haber colgado el cartel de no hay billetes. Pero aunque no fuese un coso taurino, las gradas estaban igual de expectantes y con ganas de espectáculo.

Al cartel de excepción de la velada se unió por supuesto la condición de gratuito de los conciertos de Feria y eso hizo que a las 23:00 las gradas del auditorio rebosaban de público.

El encargado de abrir la noche fue el humorista Manolo Sarriá que arrancó las carcajadas del respetable en numerosas ocasiones gracias a su humor ácido y llano. No se quiso despedir del escenario sin recordar al desaparecido Juan Rosa, su compañero artístico durante más de veinte años.

Y a la media noche, llegó el plato fuerte. Flores del alquiler, del disco del mismo nombre, fue el tema escogido por La Quinta Estación para abrir su actuación en la Feria de Málaga, que fue acogido con una gran ovación.

Natalia Jiménez y los suyos alternaron en su actuación canciones de sus primeros discos con temas de su último trabajo que hicieron las delicias del numerosísimo público que se congregó en el Auditorio Municipal.

Con una iluminación más íntima resonaron en la potente voz de la vocalista temas como Sueños rotos, El amor no duele o el último single del grupo, La frase tonta de la semana.

El público seguía entregado y la banda no dejaba de brindar grandes éxitos como el tema Perdición, que dedicaron a los que no tienen pareja y tras el que Natalia Jiménez se cambió de nuevo el vestido. Tras su regreso a escena vinieron temas como Para no decirte adiós, Nada y Ahora que te vas.

Vistiendo el tercer modelo de la noche y después de hora y media de actuación, La Quinta Estación interpretó su éxito Tu peor error. Tras él, Natalia Jiménez presentó a sus músicos y se despidió. Pero nadie se creyó esa despedida porque faltaba la guinda. Nadie se movió de su sitio y empezó sonar El sol no regresa. Pero no era suficiente, el público reclamaba la joya del disco. Y por fin, para poner el broche de oro a una noche multitudinaria, los músicos interpretaron su gran éxito Me muero.

Entre una lluvia de confeti, lanzado por su club de fans venido desde Madrid, el grupo madrileño se despidió dejando el escenario de la Feria de Málaga entre luces verdes y moradas.

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