La semana grande vista con los ojos de un niño

  • La Feria Mágica del Parque ofrece diversos talleres para que los más pequeños también disfruten de la fiesta. Títeres y cuentacuentos se apoderarán del paseo hasta el domingo.

Comedias de enredo protagonizadas por títeres o trucos de manos imposibles de resolver deleitan a los feriantes más jóvenes desde el lunes en la Feria Mágica en el Parque. Los más pequeños disfrutan en las jornadas con castillos hinchables o trenes que circulan por el Paseo del Parque acomodándose, aunque sólo sea por una semana, a su particular visión de la capital.

El paseo mágico del que los niños, y también los adultos, pueden disfrutar en esta semana de feria ofrece diferentes talleres desde el mediodía y hasta aproximadamente la hora de comer. En el comienzo del recorrido un taller de magia y trucos de manos agolpa a decenas de jóvenes admiradores (y alguno no tan joven) que quedan impresionados ante la incapacidad de entender "cómo ese hombre se pasa una moneda de una mano a otra sin que se toquen".

Junto a él, el puesto de experimentos de científicos locos muestra cómo es posible conocer las maravillas de la ciencia con elementos tan simples como una botella de Coca-cola rellena de agua y aire que hace que el envase salga disparado al cielo y forme un aspersor improvisado que moja a todos los asistentes. Entre risas, el científico explica a los pequeños cómo se producen éste y otros fenómenos.

La muchedumbre de niños corre de un puesto a otro de los instaurados en el Paseo del Parque acompañados de sus padres o sus abuelos. El coro de voces de los más pequeños comienza a aumentar mientras nos acercamos al espectáculo de títeres. Allí, los niños tratan de alertar a una sola voz a un títere de que una malvada bruja de su misma piel se encuentra tras él para atraparlo.

Por unos días, los coches no son los únicos dueños del paseo. Un tren para los más pequeños circula con ellos y aunque no puede competir en velocidad, si que puede hacerlo en la diversión que muestran los niños al montarse en él y recorrer la avenida de una forma tan diferente a la habitual. El tren chu chu llega hasta La Alameda haciendo las delicias de los pequeños.

Para completar la oferta, cinco castillos hinchables con diferentes tipos de toboganes y formas hacen que los chavales salten sobre las infraestructuras rellenas de aire y se lancen entre risas. Las sesiones de cuentacuentos tampoco pueden faltar a la cita y con sus trajes de hadas y juglares relatan las historias más increíbles acompañándolas con sus gestos y sus expresivas rostros.

Esta feria tan particular para los niños oferta todas las actividades desde el pasado lunes y hasta el próximo domingo. La magia ocupará durante todos estos días el Paseo del Parque desde el medio día hasta las tres y media de la tarde. Algunos de los talleres, como los de los cuentacuentos, los de ciencia o los de magia tienen pases cada treinta minutos o cada hora.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios