Gp de malasia

La furia de Webber

  • El australiano, que quiere olvidarse cuanto antes de su quinto puesto en Melbourne, firma el mejor tiempo en los entrenamientos libres.

Ha olvidado con esfuerzo la decepción en Melbourne y ahora tiene Malasia en su punto de mira: el australiano Mark Webber quiere demostrar que el poder de Red Bull no se limita sólo a su compañero, el alemán Sebastian Vettel. "Melbourne es pasado, ahora toca Malasia", dijo, sin querer siquiera hablar del quinto puesto en la carrera en casa que abrió la temporada 2011 de la Fórmula 1. 

El puesto fue especialmente doloroso porque Vettel, con el mismo coche, aplastó a todos y dominó tanto en la clasificación como en la carrera. "Sebastian estaba en una carrera distinta a la mía. Hemos localizado los problemas, pero no me gustaría hablar más del Gran Premio de Australia", dijo este viernes tras marcar el mejor tiempo en las dos primeras sesiones de prácticas libres en Malasia. Abiertamente extramotivado y con furia, el veterano piloto de 34 años quiere revancha por lo de Australia y por lo sucedido en 2010, cuando fue superado por Vettel, campeón del mundo. 

Aunque lo más importante llega el sábado con la clasificación y el domingo con la carrera, el viernes endosó al alemán una miniderrota. Una ducha de agua fría para Vettel, el gran favorito en el calor del circuito de Sepang. "Espero que nos vaya tan bien como en los años pasado", deseó Webber, que en 2010 logró la pole position aunque en carrera fue superado por Vettel. "En Sepang Mark fue siempre muy fuerte. Ojalá encuentre de nuevo este fin de semana su momento", dijo Christian Horner, jefe de Red Bull, que ha tenido que trabajar para recuperar la moral de su pupilo tras el fiasco en casa. "Melbourne nunca fue un buen sitio para Mark. La pista es un poco un misterio para él", justificó. 

Los responsables del equipo se esfuerzan por evitar que se vea un trato de favor para Vettel, que de hecho es el preferido. "Mark se puso demasiada presión en casa. Se encontró con un Vettel superrelajado y en plenitud de forma", aseguró el consejero deportivo de la firma, Helmut Marko. Horner lo confirmó: "Sebastian estaba en un momento impresionante y Mark tomó un camino diferente en la puesta a punto del coche". 

A Webber le enfurece que Vettel lo superara de forma tan clara en Australia. El alemán logró la pole con ocho décimas de ventaja sobre él y en carrera lo distanció en 38 segundos, pese a que Vettel ahorró las fuerzas de su coche una vez que vio seguro el triunfo. El consuelo para Webber fue ver el rendimiento del que era capaz el RB7, que en Melbourne no tuvo además la ayuda que suministra el KERS (sistema de recuperación de energía cinética, que aporta potencia extra en cada vuelta). "Fue un inicio esperanzador para el equipo", dijo Webber, que quiere brillar con luz propia y no estar en segundo plano, eclipsado por el astro Vettel, campeón del mundo con 11 años menos que el australiano. Este viernes lo logró. 

La temporada 2011 puede ser además la última oportunidad de Webber para ganar el título. Su contrato con Red Bull concluye al final de la presente campaña y todo apunta a que la joven escudería apostará en 2012 por un piloto de imagen más fresca como compañero de Vettel, con el que el australiano quiere mantener de nuevo un duelo psicológico, como en 2010. Pero esta vez quiere ser él el vencedor. 

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