'Arte y Oficio' de Victorio&Lucchino

  • La 51 edición de la Mercedes Fashion Week Madrid arrancó este miércoles con los diseñadores sevillanos y otros grandes de la moda, como Roberto Verino, Jesús del Pozo, Devota & Lomba o Ágatha Ruiz de la Prada.

Encajes, estampados animales en botas y zapatos, y de nuevo el pelo, aunque no sólo en gorros sino incorporado a las prendas, sobre todo en cuellos y bolsillos de vestidos y faldas, son las propuestas más destacadas de los diseñadores sevillanos Victorio & Lucchino en la nueva colección que ayer presentaron en la 51 edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Una colección muy elaborada con terciopelos, sedas y encajes, y un importante despliegue de estampados y tonalidades densas en rojos, azules, marrones y morados.

Una mujer muy distinta a la que nos tienen acostumbrados, mucho más moderna y urbanita, que sale a la calle con vestidos refinados, de cintura marcada y faldas cortas de vuelo. Los cuerpos se adornan con encajes o aplicaciones de tejidos. Siempre lleva botas altas de pitón en tonos camel o botines, y bolsos en colores impactantes.

Arte y oficio (que así se llama la colección), define perfectamente lo que para los modistos andaluces significa la moda. Siluetas inspiradas en los años 50 y principios de los 60, época en la que primaba el amor a la costura y al trabajo de diseño; de ahí el exquisito trabajo sobre los tejidos para unas propuestas en las que destaca, por encima de todo, el especial tratamiento del volumen. Las faldas, bastante armadas desde el punto de vista del patronaje, adquieren un vuelo considerable y casi siempre van fruncidas en la cintura. Otras veces son los bajos abullonados los que se encargan de aportar el volumen de una manera más sutil.

Un romanticismo barroco que evoluciona, un paso adelante, para adaptarse al frenético ritmo de la ciudad. Ahora sin volantes, o con uno solo al final de la falda, por encima de la rodilla. Un sello inconfundible al que hacen un guiño, pero que ya tienen más que superado.

La de ayer, primera jornada de la cita con la moda en Madrid, fue un día de MODA en mayúsculas. Roberto Verino inauguró a lo grande esta pasarela con un desfile inspirado en Nueva York, con gabardinas y vestidos de cóctel, un uso del pelo también muy marcado, colores oscuros y brillos para la noche. Jesús del Pozo (o, más bien, Ainhoa García, su sucesora) regresa a sus raíces y propone Oriente Medio y la cultura clásica como inspiradoras para recuperar las siluetas originales de la firma. Sensualidad, languidez y dorados en todas sus variantes imperaron en la colección de Duyos, mientras que Devota & Lomba optó de nuevo por la funcionalidad y el eclecticismo. Ágatha Ruiz de la Prada no decepcionó a sus incondicionales con unas prendas llenas de color, optimismo, alegría y energía, con el amarillo, el rojo y el fucsia característico de Ágatha como protagonistas. Toda una declaración de intenciones.

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