Banderas, de viejas costumbres

  • Aun disfrutando de la "segunda parte" del partido de su vida, el actor no renuncia a esas pequeñas cosas que le hacen feliz, como veranear en su tierra natal, Málaga, donde ha aterrizado con su novia Nicole Kimpel

De la bella Italia a la inigualable Málaga. Antonio Banderas está pletórico y su sonrisa le delata. El actor está viviendo un dulce e intenso verano de la mano de su nueva pareja, Nicole Kimpel, junto a la que acaba de aterrizar en su tierra natal para disfrutar de sus vacaciones estivales, una vieja costumbre a la que no renuncia a pesar de estar en otro momento vital, que él define como "la segunda parte del partido de su vida". Como en su día hizo con la que fue su esposa durante casi dos décadas, Melanie Griffith, Banderas está mostrando a su pareja las bondades y los parajes más bellos de su Málaga, donde además la holandesa tendrá la oportunidad de intimar y conocer más de cerca a su familia política. No es la primera vez que Nicole visita la capital andaluza, que poco a poco se está convirtiendo en su segunda casa y de la que ya conoce algunas tradiciones, como la Semana Santa, de la que su novio es seguidor fiel e incondicional.

Antonio y Nicole, los tortolitos de moda, han pasado unos días de vacaciones en la isla italiana de Ischia, que ha celebrado su Festival de Cine y donde el actor ha sido galardonado con el premio Ischia Legend Award como homenaje a sus 30 años de carrera en el cine. Su estancia en el archipiélago napolitano ha sido la mejor antesala de la pareja ante su descanso veraniego malagueño. Juntos han compartido veladas románticas, cena con otros rostros hollywodienses como el de la veterana Helen Mirren y su marido, Taylor Hackford, mañana de compras por calles abarrotadas de turistas y hasta un paseo en un lujoso yate entre amigos. Pero nada de esto gana la partida a los innumerables encantos de la Costa del Sol, que tienen enamorado al protagonista de El Zorro, y donde además hoy recoge otro reconocimiento, el premio Platino del Cine Iberoamericano, en Marbella.

Banderas ha hecho entrada triunfal en su tierra y ha querido compartirlo en las redes sociales. Así, el intérprete ha colgado en Facebook un vídeo en el que, a bordo de un barco en alta mar, baila lo que él denomina Mediterranean Rock & Roll; su particular On my way to Malaga (Mi camino a Málaga). El mejor pistoletazo de salida a sus segundas vacaciones junto a su chica, las primeras como pareja oficial y consolidada.

Mientras tanto, al otro lado del charco, Melanie Griffith acaba de cerrar otro capítulo que la ataba a su vida en común con el actor malagueño: la venta de la que fuera su residencia familia en Aspen. La actriz estadounidense, mucho más recuperada de su ruptura matrimonial, ha tomado las riendas de su vida. A diferencia de su ex, no ha encontrado estabilidad sentimental ni está ilusionada en el amor - que se sepa- pero se ha refugiado en el consuelo y cariño de sus amigos y, sobre todo, de sus tres hijos.

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