Dientes, dientes

  • Cuarenta años después de su estreno en Estados Unidos, 'Tiburón' fue la película que cambió el negocio del cine y alteró la forma de bañarse en la playa

En los veranos se solían programar reestrenos, mucho infantil y serie B. Minutos antes de que llegara el VHS el cine estival cambiaba sus reglas por el primer gran éxito que arrasó en las taquillas y congregó a todas las edades: el terror de Tiburón, Hitchcock en alta mar con el sello de un novato Spielberg. Los dientes sacudieron el entretenimiento y cambiaron el concepto de las majors sobre la temporada de vacaciones. Y también los bañistas dejaron de ver la orilla tan apacible. Jaws (Mandíbulas hubiera sido la traducción exacta) retumbó en el verano del 75 en Estados Unidos y su eco llegó a todas partes. Los tiburones se convirtieron en los enemigos de las playas, como la de Amity Island, el rincón donde el escualo blanco se comía a la gente por los pies. A España no llegaría hasta diciembre y los temores infantiles se confirmaron en el verano del 76.

Spielberg se elevó a rey Midas pese al accidentado rodaje y las películas comerciales terminaron de devorar a las de arte y ensayo.

Spielberg, a punto de ser devorado 

Rodaje de pesadilla. Los problemas técnicos, meteorológicos y personales del rodaje de Tiburón hacían barruntar un gran fracaso de taquilla. Spielberg, que entonces no era conocido, prácticamente habría así terminado su carrera en el océano. La banda sonora de John Williams contribuyó a engrandecer las escenas de tensión

Un fenómeno inaudito

El cine fuera del cine. De Tiburón se hizo un abundante merchandising como tazas, camisetas y figuras de acción como la de la foto, que convertían a la película en un fenómeno internacional que traspasaba la pantalla. El camino se dejaba hecho para otros blockbusters de Spielberg y para la inminente saga que estaba a punto de aterrizar: La guerra de las galaxias. En 1974 el novelista Peter Benchley comenzó a trabajar en el guión de su obra literaria. Benchley acabó siendo desautorizado y el proyecto fue desarrollado bajo las "nuevas formas" de Hollywood. El cineasta tuvo el inconveniente de hallar un tiburón creíble, de ahí que apenas aparezca

Bruce, un desastre

La máquina que se hundía. El principal tiburón mecánico que se utilizó en el rodaje se fue al fondo en la primera escena. Los continuos fiascos llevaron a Spielberg a reducir al mínimo la presencia del animal protagonista. El bicho mecánico se llamaba Bruce, en homenaje al abogado del director

Terror perpetuo en las playas 

En 1975 descendió la presencia de bañistas. Está registrado que en 1975 bajó el número de usuarios en las playas de Estados Unidos. El temor a un tiburón se impregnó por años en las mentes de todos los niños bañistas del planeta, pese a que es un animal que apenas ataca al hombre

Tres protagonistas enfrentados

Y eso se nota en la película. Los tres actores protagonistas no se podían ver en la vida real. Roy Scheider (el policía), Rober Shaw (el capitán Quint) y Richard Dreyfuss (Hooper) se escapaban a los bares, de donde debían ser recogidos de madrugada

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