Justin Bieber provoca la 'fever'

  • No sólo para cantar tiene tiempo este icono adolescente en su visita a España. También ha jugado al fútbol con la camiseta del Barça y ha sufrido un 'encontronazo' con los fotógrafos, a los que dejó plantados en un 'photocall'.

Comentarios 7

¿Qué ha pasado en sólo tres años para que el angelical crío que subía vídeos suyos cantando a Youtube se haya convertido en una estrella del pop malencarada que hace esperar a decenas de medios de comunicación más de cuarenta minutos? Lo que ha pasado son dos álbumes, dos giras mundiales y, fundamentalmente, millones de fans en todo el mundo que han encumbrado al jovencísimo Justin Bieber  a fenómeno mediático. Scooter Braun, el ejecutivo del mundo de la música que lo descubrió navegando por internet, no imaginaba ni por asomo el negocio que estaba a punto de emprender. El cantante más joven, más famoso y más querido de los últimos tiempos se encuentra estos días en España; ayer ofreció un concierto en Madrid y hoy tiene previsto cantar en Barcelona. Y más que sus canciones, lo que asombra es la expectación que despierta. Sólo equiparable a los plantones y a los malos modos que este adolescente de 17 años se gasta con la prensa.  

No es la primera vez que este icono de los jóvenes visita España. En noviembre ya estuvo firmando discos. Aunque será la primera vez que actúe y, aprovechando el viaje, también presentó ayer en la capital un documental biográfico titulado Never say never. En este contexto es en el que se produjo su encontronazo con los fotógrafos, a los que hizo esperar cuarenta minutos antes de pasar como un relámpago por el photocall y con la capucha de la sudadera puesta, tapando el famoso flequillo que tantos suspiros adolescentes provoca.

En la posterior rueda de prensa de la película, que se estrenará el día 15 y que en el primer fin de semana de emisión en Estados Unidos recaudó 22 millones, fue preguntado hasta tres veces por el por qué de la demora y de la actitud de desgana que mostraba. A lo que los periodistas encontraron como única respuesta por parte de la estrella un escueto "Next cuestion".

Con lo que sí se explayó el cantante canadiense fue con las preguntas acerca del futuro que ve a su carrera. "Creo que voy a un lugar bueno", aseguró, pues, según él, "tengo la cabeza bien puesta" y cuenta con el apoyo "de la gente que me rodea".  Por eso y, a pesar de haber cosechado tanto éxito a tan temprana edad, su "sueño", es "tener una buena familia y una carrera larga y exitosa", como él mismo ha manifestado.

De lo que no es muy consciente, desde luego, es de la rivalidad futbolística entre el Real Madrid y el Barcelona que existe en España porque para un partido de fútbol benéfico que disputó el lunes en la ciudad deportiva de El Val, en Alcalá de Henares, no se le ocurrió otra cosa que ponerse una camiseta del Barça. Después, a modo de excusa, lo único que adujo fue que la eligió por ir en el equipo contrario a un amigo que vestía la del Madrid. No obstante, lo de dar patadas al balón parece que no se le da mal ya que en el encuentro logró anotar un gol, y lo celebró quitándose la camiseta cual Caminero.

La próxima parada de su periplo español es hoy Barcelona. A ver si en la ciudad condal no confunde Las Ramblas con el Paseo de la Castellana.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios