Letizia Ortiz: la más polémica de la Casa Real

  • La Princesa de Asturias cumplirá 38 años el próximo miércoles en un momento marcado por la publicación de un libro sobre su pasado 'oscuro' y cambios de imagen con los que sigue sorprendiendo.

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Raro es el día en el que no encontramos en la prensa algún titular referente a la princesa Letizia Ortiz la cual, haga lo que haga, siempre genera interés. De hecho, las revistas del corazón la convierten en portada continuamente porque está demostrado que, de esa forma, incrementan su tirada. Un auténtico valor seguro que, esta misma semana, ha sido objeto de todas las miradas tras la publicación de un libro donde se vierten acusaciones tan graves como que se "ha drogado, se ha desnudado y era republicana". Unos ataques a los que, desde el principio del anuncio de que se trataba de la prometida del príncipe de Asturias, se ha visto sometida esta mujer nacida un 15 de septiembre de 1972 en Oviedo dentro del seno de una familia de periodistas.

Por eso no extraña que, pronto, Letizia Ortiz Rocasolano encontrara su vocación gracias a una profesión que estudió en una Universidad, la Complutense de Madrid, desde la que empezó a colaborar en diversos medios. Unos inicios que fueron abriéndole camino al tiempo que compartía su vida con el profesor Alfonso Guerrero, novio de una década junto al que contrajo matrimonio en agosto de 1999. Sin embargo, un año más tarde, ambos decidieron separarse poniendo punto final a una pareja de la que, siguiendo la tónica de discreción de la Casa Real, apenas se ha sabido nada.

Ligada a Televisión Española desde 2001, su prometedora carrera quedó en suspenso tras saberse, por sorpresa, que se había comprometido con el heredero al trono de España. Era el 1 de noviembre de 2003 y, el resto, pertenece a una memoria colectiva que ha sido testigo de su petición de mano, su boda, el nacimiento de sus hijas… y un sinfín de noticias más como ésas que afirman que, entre Letizia y sus cuñadas, las infantas Elena y Cristina, existe un contacto mucho más frío aún de lo que, en público, demuestran. Verdad o mentira, lo cierto es que, por boca de los propios protagonistas, es el silencio la única respuesta que, en relación a estas peliagudas cuestiones, trasciende.

Es más, volcada en su marido y en sus pequeñas, Leonor y Sofía, la princesa de Asturias ha pasado este verano unos días de vacaciones secretos lejos del mallorquín Palacio de Marivent que, hasta ahora, era el lugar tradicional en el que disfrutaban sus vacaciones junto a los Reyes. Después ha tenido oportunidad de asistir a conciertos como el de Alejandro Sanz, donde acudió la noche del miércoles en compañía de don Felipe -al que no dejó de dedicar gestos cariñosos- ataviada con unos cómodos pantalones blancos y una camisola rosa.

Y es que, el estilo de Letizia, constituye uno de los grandes atractivos de su persona ya que, cada prenda que utiliza, marca tendencia. Basta comprobar cómo sus trajes o, sobre todo, sus zapatos han dejado, nunca mejor dicho, una huella indeleble en el mundo de la moda a pesar de que muchas han sido las voces que consideran que aún no ha encontrado su sello definitivo. Defensora de los diseñadores nacionales, la princesa no tiene inconveniente en alternar sus modelos exclusivos con otras piezas de establecimientos más económicos como Zara o Mango por los que, frecuentemente, suele apostar en eventos o apariciones menos formales. Así, por ejemplo el martes pasado -durante la inauguración de un centro de investigación en Segovia-, llamó la atención un estilismo con el pelo más rubio, pantalones piratas, chaqueta y pañuelo hippy que marca, tal vez, una nueva etapa en el look de la futura monarca de nuestro país. Una joven coqueta que no ha dudado en beneficiarse de los beneficios de los avances estéticos para, en agosto de 2008, someterse a una 'septorrinoplastia' (que le permitió corregir una desviación del tabique nasal que le producía problemas respiratorios y, a la vez, eliminar el caballete de su nariz).

Mientras, la agenda de doña Letizia continúa imparable y, entre sus citas más inmediatas, se encuentra la visita que realizará, el 30 de septiembre, a la isla de Tenerife para presidir el acto de Entrega de Ayudas a la Investigación Oncológica y Galardones V de Vida que organiza la Fundación para la Investigación contra el Cáncer. Muy concienciada con las causas de carácter solidario, la princesa suele colaborar, en la medida en la que su apretado calendario se lo permite, con muchas asociaciones y organismos que reclaman su presencia.

Sea como sea, su corazón sigue añorando una etapa como informadora dentro de la que logró importantes éxitos como cubrir los atentados del 11 de septiembre, el hundimiento del Prestige o la invasión de Iraq. Un mundo al que ha vuelto a acercarse, también esta misma semana, durante el recorrido que realizó, al lado de su esposo, en la sede central de Onda Cero. Allí, con un traje de chaqueta y pantalón azul marino y una bonita camiseta blanca a juego con un impresionante collar, saludó a José Manuel Lara, presidente del grupo, y a otros directivos como el consejero delegado, Silvio González, y el presidente de la emisora, Javier González Ferrari. Además, en dichas instalaciones también se hallaban figuras de la comunicación como Julia Otero, Isabel Gemio, el doctor Bartolomé Beltrán y, por supuesto, Carlos Herrera quienes, seguro, le trajeron añorados recuerdos a la que fuera una incansable compañera de profesión.

Alguien que vio cambiar su destino cuando se cruzó en su camino un auténtico 'príncipe azul' que la condujo hasta un lugar con el que, posiblemente, Letizia jamás hubiera soñado. Centro de todas las miradas, la suya es una difícil posición para la que hay que estar muy preparada. Ella, alumna aplicada, aprende una lección diferente cada mañana. Es el sino y el reto de quien, por amor y compromiso a la nación, lo ha dejado todo.

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