Rincones verdes en la orilla

  • Tres establecimientos andaluces, dos de Cádiz y uno de Almería, pelean por conseguir el premio Chiringuito Responsable de la costa española

La costa andaluza no sería la misma sin los cientos de chiringuitos que dan vida a sus playas; lugares de paso para bañistas o templos sagrados para veraneantes. Pero, de un tiempo a esta parte, los chiringuitos han dejado de ser esos cañizos en los que buscaban la sombra los mayores de Verano Azul, con espetos de sardina y cañas de cerveza en la barra. Ahora, cada vez más, son elementos integrados en el paisaje que luchan con los medios a su alcance por conseguir que las playas luzcan con su mejor imagen.

Para fomentar esta práctica y conseguir que mejoren su relación con el entorno y la biodiversidad, el Ministerio de Medio Ambiente a través de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar y la Fundación Biodiversidad ha vuelto a convocar el premio Chiringuito Responsable y ha elegido a diez finalistas a nivel nacional, entre los que se encuentran tres chiringuitos andaluces.

El almeriense La Moraga, emplazado en el paseo marítimo de Adra, no es la primera vez que opta a este galardón y ya en 2013 consiguió el tercer premio del certamen, entre otros valores, por su implicación en la recogida selectiva de residuos y aceites y por su diseño innovador, que consigue el aprovechamiento máximo de iluminación y ventilación y, a su vez, disminuye el uso de energía.

También los chiringuitos chiclaneros Mojama Beach y Albatros, ambos en la arena de la Playa de La Barrosa, se disputan esta distinción y recogen votos a través de las redes sociales que sirvan de garantía a su compromiso medioambiental. El primero, el Mojama Beach, no sólo cuenta con su propio manual de gestión ambiental sino que piensa en verde también para la gestión del agua y la iluminación del entorno. Además del uso de placas solares y lámparas led, apuesta por minimizar el impacto que tiene el local en el entorno de dunas en que se ubica y ha plantado en su cubierta plantas autóctonas del litoral gaditano para una total integración. Además, realiza campañas específicas de respeto medioambiental (este verano "Tu colilla me quema"), un lema que hacen suyo empleándolo en todos los ámbitos, desde en la camiseta de los camareros hasta en los sobres de azucarillos. También disponen de un huerto ecológico en una finca próxima para surtir su cocina respetando el medio ambiente.

Por su parte, Albatros no sólo ha sido seleccionado por su apuesta medioambiental (también recicla los residuos y el aceite y está concienciado con el uso de lámparas solares en su entorno) sino también por integrar en su establecimiento a las personas con discapacidad. El chiringuito chiclanero ha hecho un esfuerzo por conseguir que su local sea el sitio perfecto para el descanso de los minusválidos, para los que ha creado una rampa que permite la llegada de las sillas de ruedas hasta el propio chiringuito. Además, cuenta con hamacas adaptadas, una silla de ruedas especial para que puedan desplazarse por la arena y una silla anfibia para garantizar el baño a las personas con movilidad reducida.

Cada uno con sus particularidades seguirá luchando por el cuidado de su entorno y, de paso, lograr el título de Chiringuito Responsable al que optan sólo diez chiringuitos de toda España. Las votaciones concluirán el 31 de agosto y sólo los veraneantes tienen la llave del triunfo.

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