Sasha se salta el protocolo en Marivent

  • Michelle Obama abandonó Andalucía a primera hora para dirigirse a Palma, donde almorzó con los Reyes y la Princesa de Asturias para regresar de forma inmediata a Washington

La hija pequeña del presidente norteamericano, Sasha, de 9 años, cambió el guión del protocolo de la recepción de los Reyes a Michelle Obama en el palacio de Marivent, en Palma. La niña llegó a tirar del brazo al Rey para incorporarse a las fotos y su madre la incorporó al posado. En principio la Casa Real no contaba con la presencia de la niña para esta ocasión y fue la primera en salir del coche oficial cuando llegó a Marivent pasadas las doce y media, adelantándose en unos minutos a que bajara su madre. Una vez más la espontaneidad de Sasha no pasó desapercibida para los fotógrafos.

La primera dama norteamericana había abandonado la Costa del Sol a primera hora del domingo, tras cinco días de vacaciones , aunque no asistió el sábado por la noche a la fiesta benéfica de su amiga Eva Longoria en el hotel donde se alojaba, Villa Padierna. Fue un imprevisto plantón. El Air Force Two se dirigió a Mallorca donde Michelle y su hija almorzaron con los Reyes y la Princesa de Asturias para regresar de inmediato a Washington, sobre las dos y media de la tarde, en un visto y no visto en tierras baleares.

La primera dama vestía una camisa blanca sin mangas, con dos grandes lazos en la espalda, y una amplia falda de color rosa palo, mientras que la niña llevaba un tutú amarillo, una blusa de tirantas color salmón y unas bailarinas doradas. La vestimenta de las Obama dio que hablar.

Tras saludar al Rey (con chaqueta azul, camisa blanca, sin corbata y pantalón gris) la niña y la madre dieron dos besos a la Reina, que vestía una amplia blusa estampada en tonos azules, pantalón blanco y zapatos de esparto.

Doña Letizia aguardaba en las escalinatas, esperando a que los Reyes saludaran en primer lugar. La Princesa de Asturias repetía modelo blanco y collar y también saludó a Michelle y Sasha Obama con dos besos. El Príncipe de Asturias estaba ausente, ya que representaba al Rey en la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia. La infanta Elena estaba en Palma este domingo, pero se incorporó al almuerzo a la hora del café, en los últimos minutos de la visita.

El almuerzo que se degustó ayer en Marivent estaba compuesto por un gazpacho andaluz con guarnición, suprema de rodaballo a la plancha, escalopines de ternera a la mostaza con arroz oriental con salteado de setas, tumbet mallorquín y fruta y helado como postre. Los vinos fueron Marqués de Riscal y Remírez de Ganuza.

La Reina regaló a Michelle y a sus dos hijas sendos collares de artesanía balear, y el Rey entregaba una selección de semillas de productos de plantas hortícolas españolas con el fin de que Michelle Obama las pueda cultivar en su huerto de la Casa Blanca. La primera dama estadounidense es una defensora de las verduras y de los hábitos de comida sana entre sus compatriotas.

Sasha llevaba varios peluches a las infantas Leonor y Sofía, que se encontraban este fin de semana en Madrid y que los periodistas echaron en falta en esta recepción que fue más informal de lo previsto por la frescura de la hija pequeña de Barack Obama. Los hijos de doña Elena, Felipe Juan y Victoria Federica jugaron con Sasha en los jardines del palacio de Marivent a la hora del postre.

La anterior primera dama de Estados Unidos que había estado en verano en Palma con los Reyes fue la actual secretaria de Estado Hillary Clinton, quien acompañaba a su marido, el presidente Bill Clinton, en 1997.

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