Savia nueva en la moda flamenca

  • Simof acoge a un nuevo ramillete de creadores que reinventan el género sin perder de vista su esencia

Nuevas ideas y nuevos patrones en busca de la mayor expresión de la belleza andaluza. En la tarde del viernes en el Salón Internacional de la Moda Flamenca, las agujas de los diseñadores más jóvenes de la pasarela transformaron los trazos, las siluetas y los cortes del típico traje andaluz a través de asimetrías, volúmenes y tejidos innovadores.

Mercedes Mestre, llegada de Barcelona, abrió la segunda jornada de desfiles con un espectáculo fusión de danza contemporánea y flamenco para presentar el alma de su colección, una mezcla del arte de Gaudí y la moda del sur a través de vestidos llenos de color y aplicaciones de pedrería.

La tarde continuó con las colecciones de las generaciones más jóvenes de creadores que aúnan la esencia de los valores del sur con las técnicas de costura más experimentales.

María de Gracia fue una de esas nuevas incorporaciones y no defraudó con un desfile de aire ochentero lleno de asimetrías, tejidos metalizados y volúmenes imposibles en las mangas, sin perder de vista la silueta de la mujer andaluza. En el mismo pase, Antonio Gutiérrez presentó su colección Madame Butterfly, inspirada en la cultura nipona y que fusiona las siluetas de los vestidos del lejano Oriente con la moda que se luce en El Real.

Patricia Bazarot se acercó a orillas del Mediterráneo para presentar un ramillete de trajes sutiles dibujados a través de gasas, tules y plumetis y una amplia paleta de colores vivos. Ana Morón se subió un año más a la pasarela para ofrecer un espectáculo de volantes. Con Metamorfosis la diseñadora rizó el rizo de la silueta flamenca para confeccionar faldas llenas de vida y volumen que cobran vida solas al andar y escotes imposibles rebosantes de feminidad.

El clasicismo llegó de la mano de Molina. La casa de moda flamenca, fiel a sus patrones, siguió apostando por "la flamenca de toda la vida". Y entre los recién llegados, una veterana que revoluciona la pasarela, Aurora Gaviño. Entre un bosque de naranjas pasearon flamencas con trajes en tonos cálidos con adornos de crochet y los volantes de caracol característicos de la firma.

Cerraron la jornada otros dos diseñadores llegados de la cantera de Simof para darle un vuelco a los patrones establecidos. Javier García buscó a La reina del baile en una colección creada para una "flamenca de gala" a través de cuerpos muy entallados y siluetas drapeadas. Y los asistentes del último desfile del día pudieron subir al cielo con la costura de Cristina García que volvió a ser fiel a sus impresionantes faldas de tul. Un primer pase de trajes en colores sobrios dieron paso a una fantasía de tules rosa dignos de alta costura.

Más afluencia de público con la llegada del fin de semana en el Salón de la Moda Flamenca que sigue apostando por presentar todas las novedades del sector en la zona de expositores, capitaneada por el kissing room de Marqués de Cáceres para maridar, entre desfile y desfile, los vinos de La Rioja con el sabor del sur.

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