La tradición real manda

  • Los duques de Cambridge han roto la tradición de celebrar los bautizos de la familia real británica en Buckigham, pero tan sólo en eso han innovado

TODA la prensa mundial daba en portada aquel histórico 4 de agosto de 1982: el bautizo de William Arthur Philip Louis Windsor, que coincidió con el 82 cumpleaños de la reina madre. El príncipe Guillermo, primogénito del príncipe Carlos y la princesa Diana, fue bautizado en la sala de música del palacio de Buckingham por el arzobispo de Canterbury, Robert Runcie, con el histórico faldón de cristianar que estrenó la hija mayor de la reina Victoria. El bautizo de Catherine Elizabeth Middleton -su nombre de reina ya auguraba su sino real- se celebró el 20 de junio de 1982 en la iglesia local de St. Andrew en Bradfield, a las orillas del río Pang en Berkshire.

El padre del duque de Cambridge, el príncipe Carlos, fue bautizado en el Salón de Música del Palacio de Buckingham el 15 de diciembre de 1948. Sus padrinos fueron el rey Jorge VI, la reina María, la princesa Margarita, la marquesa de Milford Haven, David Bowes-Lyon, Lady Brabourne, el rey Haakon VII de Noruega y el príncipe Jorge de Grecia. Una ceremonia más pomposa que la de su madre, la actual reina Isabel II, que tuvo lugar el 29 de mayo de 1926. Recibió el sagrado sacramento en la capilla privada del Palacio de Buckingham, que fue destruida durante los bombardeos de Londres, en la Segunda Guerra Mundial.

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