De las transparencias de Irina Shayk al reencuentro de Melanie y Banderas

La noche grande de Hollywood no se acaba, ni mucho menos, cuando se apagan los focos del Dolby Theatre. La fiesta organizada por el gobernador, a la que acuden los ganadores de las estatuillas, y las que realizan la revista Vanity Fair y el cantante Elton John se convierten en el punto de encuentro de los famosos una vez finalizada la ceremonia. En esta ocasión, la de Vanity Fair ha sido la más concurrida y en ella todos los focos se centraron en dos ex parejas. De un lado, en el reencuentro de Melanie Griffith y Antonio Banderas, del que no hay testimonio gráfico pero sí se sabe que coincidieron en el interior del recinto, y de otro, el de Miranda Kerr y Orlando Bloom, una pareja que desde que se separó, hace un año y medio, siempre ha presumido de su buena relación. Ante la ausencia de parejas como Brad Pitt y Angelina Jolie o George Clooney y Amal Alamuddin, los más seguidos fueron Sofia Vergara y Joe Manganiello, que volvieron a demostrar que atraviesan por un buen momento y que su relación incluso podría terminar en boda este mismo año.

Además de los esperados reencuentros, si algo llamó la atención en la fiesta de Vanity Fair fue el modelito de Irina Shayk, un vestido negro en el que las transparencias dejaban muy poco a la imaginación. Un diseño similar fue también el escogido por la cantante Rita Ora, aunque no causó tanta expectación como en el cuerpo de la modelo rusa.

Pero éste no fue el único diseño que escogió Irina para celebrar los post Oscar, ya que en la fiesta de Elton John había lucido unas horas antes un discreto traje de chaqueta blanco. No fue la única que se cambió de ropa; JLo también dejó el vestido de la gala por uno espectacular de Zuhair Murad Couture, con el que apareció en la gala de Vanity Fair.

En la fiesta de Elthon John, por su parte, una de las más atractivas fue la modelo Heidi Klum, que lució un favorecedor vestido plata con transparencias de Versace.

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