Ablación contra las arritmias

La mitad de la población puede sufrir una arritmia. Muchas son benignas, como la que se siente al hacer ejercicio. Pero hay algunas que son patológicas. Cada una tiene un riesgo y un tratamiento diferentes. Muchas son banales, pero hay algunas graves. Entre éstas está la fibrilación auricular, que puede afectar al 2% de la población general y a un 15% de los mayores de 75 años. En la provincia puede haber 25.000 aquejados por este tipo de arritmia que provoca que el corazón pierda su ritmo normal de contracción y se descoordine. Los síntomas suelen ser mareos, cansancio y falta de aire. Ello predispone al paciente a la formación de coágulos, con el consiguiente riesgo de embolias e ictus (infarto cerebral).

El Hospital Clínico aplica una técnica para el tratamiento de la fibrilación auricular denominada ablación. Consiste en quemar mediante frío (-70 grados) o calor (entre 60 y 70 grados) la zona del corazón que provoca un impulso eléctrico anómalo. El responsable de la Unidad de Arritmias del Clínico, Javier Alzueta, aclara que a diferencia de los hemodinamistas que se encargan de la "fontanería" de venas y arterias, los especialistas en arritmias se encargan de la electricidad del corazón: "Cuando el estímulo eléctrico falla, se produce una arritmia. Nosotros arreglamos los problemas eléctricos".

El año pasado, la unidad realizó 375 ablaciones cardiacas. De ellas, un centenar fue por fibrilación auricular. Alzueta detalló que solo cuatro hospitales hacen más de 300 ablaciones cardiacas al año en España y que el Clínico de Málaga es uno de ellos. La fibrilación auricular está asociada al deporte. Suele presentarse en corazones hiperentrenados. Pero también aparece por un mal control de la hipertensión, por la ingesta de alcohol de fin de semana y por el consumo de drogas como la cocaína. La fibrilación auricular es la taquicardia más frecuente. Cada día hay más casos y cada vez se presenta en personas más jóvenes.

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