Adiós al Carnaval con un boquerón llorón

  • Cientos de malagueños formaron ayer el cortejo 'fúnebre' que acompañó a la figura hasta La Malagueta, donde fue quemada

El tradicional entierro del boquerón puso el broche final a la 35ª edición del Carnaval de Málaga. Y lo hizo con la asistencia de miles de personas que acompañaron a la figura carnavalesca en el último desfile del año, pese a la inestabilidad meteorológica. La comitiva fúnebre, que una vez más tuvo la oportunidad de incorporar a su itinerario los nuevos espacios que la ciudad ha ganado al Puerto de la capital, partió pasadas las 16:00 de calle Larios para dirigirse a la Plaza de la Marina, donde numerosas personas aguardaban la llegada de un boquerón llorón que expulsaba agua para arrancar las risas de niños, padres y hasta de los voluntarios de Protección Civil, que también recibieron su parte.

Durante la jornada de ayer, marcada por los selfies junto a la carroza -incluso entre los propios figurantes del espectáculo- que paseaba el cuerpo, los disfraces volvieron a salir a la calle. Las ganas de fiesta y la imaginación, tras varios días de Carnaval, seguían sin conocer límites. A los drag queens y diminutos trajes de enfermeras se sumaban otros de Primera Comunión y Lacasitos y familias que sin dificultad imitaban a los populares Siete Enanitos. No faltaron Fiona y Shrek. Tampoco el conocido personaje malagueño Mocito Feliz, aunque en su caso al natural. Todos ellos trataban ayer de animar a las apenadas viudas que, con abrigos y tocados de luto riguroso lloraban ante la despedida del boquerón, cuya final era inminente.

Al ritmo de Amigos para Siempre, el desfile llegaba al Palmeral de las Sorpresas. Otros himnos mundiales, entre ellos Volaré y Quisiera ser, se proponían también hacer mover las caderas a un público aquejado por las primeras gotas de lluvia. También Raffaella Carrá estuvo ayer presente, al menos en la distancia, con su Hay que venir al sur. Dioses e infantiles integraban además el fúnebre cortejo, lleno de plañideras y próximo ya a la zona de La Malagueta, donde la figura carnavalesca fue quemada ante la mirada atónica de numerosos seguidores de la fiesta, paraguas en mano. Junto al mar, sonaba Cumpleaños Feliz, con el que los malagueños despidieron el Carnaval hasta el año que viene.

El último acto que rinde homenaje a Don Carnal estuvo precedido por la mañana de la Gran Boqueroná, como se conoce a la jornada gastronómica con el boquerón como protagonista que se celebra en la Plaza de la Constitución. Durante la jornada, tuvo lugar la entrega de premios, que este año se han dedicado para la @Murgadelsusi y @ComparsaErDito (ambos al mejor pasodoble). Otros de los homenajeados fueron Los Intocables, por el popurrí de comparsa, y Los merchenarios, en su caso de murga. La mejor letra solidaria de comparsa fue la de Don Nadie.

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