Cofradías

La Agrupación: fidelidad y capacidad

  • La nueva junta de gobierno destaca por la cercanía de la mayoría de los nuevos responsables al presidente, Pablo Atencia. El área de comunicación recae en la figura de un periodista.

Un nuevo tiempo ha llegado a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa. Con el relevo de Eduardo Pastor al frente del ente de San Julián se produce una completa renovación en los cargos, de los que sólo cuatro se mantienen con respecto al anterior mandato y se renuevan 44 puestos de responsabilidad.

El nuevo presidente, Pablo Atencia, ha incorporado tres nuevas comisiones -cultura, asesoramiento y servicio a las cofradías y seguridad y orden público- así como reconfigurado algunas de las ya existentes: formación y juventud quedan divididas en formación, evangelización y caridad, absorbiendo esta última, y juventud e infancia, respectivamente. De igual manera, la anterior comisión de cultos y resucitado queda repartida en tres: culto, Resucitado y Reina de los Cielos, y cultos externos, que engloba el Vía Crucis oficial, el Corpus Christi, las procesiones de los Santos Patronos y Santa María de la Victoria y las efemérides extraordinarias.

La nueva junta elegida por Atencia destaca en muchos casos por la fidelidad a su candidatura y su valía, tal y como el cofrade de Estudiantes anunció una vez que se alzó con el cargo. Por fidelidad, José Carlos Garín, Eduardo Rosell y Emilio Betés, de Salud, Fusionadas y Sepulcro, ocuparán las tres vicepresidencias. En el plano de capacidad, la parte cultural ha sido confiada a tres hermanos mayores con amplia preparación: Rafael González, de Humildad y Paciencia; Leopoldo Guerrero, de Viñeros; y Antonio Muñoz, de Monte Calvario. Igual ocurre en casos como el fiscal, Carlos López Armada, procurador de profesión, o Antonio Sánchez, de Pasión, que por cercanía y conocimientos se encargará de las relaciones con el Obispado y el Cabildo Catedralicio. La decisión de contar con Miguel Alfonso Gutiérrez como tesorero, por tanto cargo de permanente, puede deberse a una más que probable solución del Obispado de la impugnación electoral por supuestas irregularidades en el censo que se produjo en las elecciones de Expiración, dando la razón a la candidatura de éste.

Sin embargo, las sorpresas del nuevo equipo de gobierno se encuentran en áreas de amplia relevancia que han sido ocupadas por cofrades o delegados. El periodista Francisco García sustituye al frente de comunicación a Rocío Moltó, manteniendo la línea de colocar a un profesional de los medios al frente de dicho gabinete. Joaquín Orell, ex hermano mayor y delegado de Pasión, llevará las riendas de protocolo, mientras que José María Souvirón, ex mandatario de Sepulcro y delegado de la cofradía, tendrá la difícil tarea de organizar horarios e itinerarios, a falta de conocer quiénes serán los delegados de cada jornada.

Frente la salida completa de la anterior junta permanente, que pasan al cargo de vocal excepto José Carretín, anterior vicepresidente tercero, que pasa a presidir la comisión de relaciones institucionales. Muchos de los cargos, incluido el ya ex presidente, rechazaron un puesto superior en conversaciones con el nuevo mandatario. La nueva junta destaca por mantener en el cargo a Juan José Lupiáñez, hermano mayor de Rocío y apoyo de Pastor, al frente de sillas y tribunas, como reconocimiento a su gestión, así como a Aurelio García-Andreu, de Dolores de San Juan, que formará parte de la comisión de formación, evangelización y caridad tras tres años como responsable de la obra social de la Agrupación. También repiten en el cargo los cofrades Trinidad García-Herrera, como archivera, y Andrés Camino, como director de La Saeta.

Atencia tiene ahora la difícil tarea de llegar a ser presidente de las 41 cofradías, salvando las distancias existente entre las dos facciones agrupacionales. Deberá tender puentes para la integración absoluta en la que es la casa de todos los cofrades.  

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