Alguna cara nueva entre muchos veteranos

  • Siete políticos malagueños de los 26 escaños que corresponden a la provincia en el Parlamento andaluz y el Congreso se estrenan esta legislatura · A la espera de coger el ritmo, todos hablan de "ilusión" y dan vueltas a sus primeras iniciativas

Ángel Rodríguez (PP) pasará los próximos años a caballo entre Antequera, donde es concejal de la oposición, y Madrid. Él y su compañera de partido Begoña Chacón, primera teniente de alcalde de Ronda, son las dos únicas caras nuevas de la política malagueña en el Congreso, donde tienen escaño desde las elecciones del 9 de marzo. El joven diputado está convencido de que esta legislatura marcará su vida porque tiene la oportunidad de aprender de "personas que son un referente". No se ha perdido un minuto del largo debate de investidura del presidente del Gobierno y afirma que la madera del hemiciclo "impone". "Lo comentábamos varios compañeros, decíamos, fíjate, hace cuatro años estábamos viendo esto por la tele".

Ahora tiene despacho en las Cortes y en la calle Génova, en la sede del PP, por su cargo de secretario general de Nuevas Generaciones. Duda cuando se le pregunta cuál prefiere, aunque concluye que el del Congreso "impresiona" por la gente que lo rodea. Está en la tercera planta y es un espacio útil, ideado para que los diputados aprovechen el tiempo entre cita y cita. Desde hace un año y medio recorre asiduamente el camino entre Antequera y Madrid, y aunque prefiere moverse en coche porque es fumador y nada perezoso, ahora alternará el volante con el AVE.

La renovación en el Parlamento andaluz tampoco es demasiado significativa, con cinco nombres nuevos de los 16 parlamentarios que aporta la provincia a la Cámara autonómica. La mayoría del rostros nuevos son del PP, aunque también se estrenan la número uno de los socialistas malagueños, Marisa Bustinduy, nombrada secretaria tercera de la Mesa del Parlamento, y el único parlamentario de IU por Málaga, José Antonio Castro, ambos muy curtidos en política local.

Bustinduy afronta el reto con "muchas ganas de trabajar y responsabilidad", con "orgullo" por poder servir los malagueños. A la espera de que todo empiece a rodar -el debate de investidura del presidente de la Junta es el miércoles y el jueves-, se plantea ir y venir a Sevilla. "Algunas noches me tendré que quedar allí, pero ya iré viendo y haré lo que sea necesario".

Castro estuvo toda la sesión constitutiva del Parlamento, hace unos días, "con los ojos muy abiertos", intentando ser "una esponja para asimilarlo todo". Le llamó la atención la carga de protocolo y el "boato" del acto y ha llegado a la conclusión de que no le gustan las ceremonias, "ni las religiosas ni las civiles". Fue uno de los parlamentarios de IU que prometió su cargo "por imperativo legal", un gesto "simbólico", explica, acorde con sus ideas. Castro, que ya prepara un paquete de iniciativas, también habla de "responsabilidad" e "ilusión", como todos ellos.

Como la parlamentaria del PP Ana Rico, otra de las que se estrena en la Cámara andaluza. Concejal en el Ayuntamiento de Málaga durante más de una década, explica que tiene "ganas de hacer cosas" y su grupo ya ha anunciado las primeras iniciativas. Los últimos cuatro años ha viajado de Málaga a Madrid, ha sido asesora de la diputada Celia Villalobos, y ahora irá y vendrá a Sevilla. Cuando pueda cuadrará horarios con los compañeros y alternará el coche con el tren, aunque los horarios del nuevo Avant no le convencen demasiado. "El primero sale demasiado temprano de Málaga y el último regresa demasiado pronto de Sevilla". "Los novatos estamos ahora más desorientados, ya hablaremos con los compañeros más veteranos, más organizados en temas de hoteles y transportes", dice.

Otro que tiene escaño por primera vez en el Parlamento andaluz es Francisco Delgado Bonilla, alcalde de Vélez-Málaga. Se está leyendo el reglamento de la Cámara, el que le dieron el día que tomó posesión de su cargo, y uno de sus objetivos es convertirse en "la voz" de la Axarquía. A su juicio, la recién estrenada legislatura debe ser "la de los alcaldes" y pone sobre la mesa la necesidad de abordar de una vez por todas la segunda descentralización y resolver los problemas de financiación de los ayuntamientos. "La Junta no puede nadar en la abundancia y los ayuntamientos estar en la miseria", reflexiona, y recuerda las competencias asumidas por los gobiernos locales sin recibir un euro.

El último que debuta en la política regional es Miguel Ángel Ruiz (PP), de sólo 25 años. Es el parlamentario más joven y por eso se sentó en la Mesa de Edad durante la sesión constitutiva. Reconoce que estar "allí arriba" le impuso, pero templó nervios y salió airoso. Le vienen a la mente las mismas palabras que repiten sus compañeros, "ilusión" y "ganas de trabajar". Coordinador de la campaña electoral de Nuevas Generaciones en Málaga, su aventura política le ha hecho aparcar unas oposiciones de Historia y en unos días, tras los comicios, abandonará la presidencia del Consejo de Estudiantes de la UMA.

Responsabilidad, ilusión, ganas de trabajar... Las siete caras nuevas de Málaga en el Congreso y el Parlamento tienen por delante cuatro años para responder a la confianza que les han dado los malagueños.

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