Almuerzos caseros con tradición y experiencia

  • En pleno núcleo de la barriada de La Unión, el bar Los Villares lleva sirviendo comidas artesanales a un precio económico desde hace más de 40 años

En pleno corazón de la barriada de La Unión, el bar Los Villares lleva sirviendo comidas artesanales a un precio económico desde hace más de 40 años. Casi medio siglo en sus paredes y en su cocina lo transforman en uno de los mesones más reconocidos de la zona. El ritmo frenético de un barrio tan poblado como La Unión, convierte a Los Villares y a sus extraradios en un hervidero. La vida no cesa en este lugar.

Tradición y mucha experiencia emanan del interior del establecimiento. Allá por 1969 abría sus puertas por primera vez este negocio familiar. Toda una vida, más de 40 años, cumpliendo con la tarea de servir almuerzos caseros con el mismo sabor de siempre. Aquí, el cliente puede disfrutar de una amplia variedad de productos de la cocina mediterránea a un módico precio -ocho euros- que en tiempo de crisis, sin dudarlo, los bolsillos lo agradecen.

"Ofrecemos una gran variedad de comidas caseras. A lo largo de la semana variamos el menú por lo que tratamos de servir una dieta amplia y completa", asegura Pepe, encargado del establecimiento.

No sólo almuerzos se ofrecen en su interior. Desde bien temprano, a partir de las 6:30, abre sus puertas para servir desayunos a sus clientes. No faltan los tejeringos malagueños ni tampoco su acompañante: el chocolate caliente. Lógicamente, también se sirven tostadas, pitufos y demás productos de bollería. Si prefiere acudir a medida que avance la mañana, en su interior encontrará tapas de la gastronomía local y mediterránea. Porras, ensaladilla rusa, albóndigas, tortillas de patatas o pipirrana son algunos ejemplos. No sólo esto, sino que también se puede tomar una ración de cualquiera de los platos incluidos en la carta.

Si aprieta el hambre, puede sentarse en una de sus mesas y comenzar el almuerzo o si prefiere llevárselo para casa también es posible. De lunes a viernes ofrece un menú diario que mantiene la esencia de las comidas caseras tradicionales. Esta oferta gastronómica incluye dos platos, bebida, café o postre. Su cocina prepara más de cuatro comidas distintas durante toda la semana para que el cliente pueda escoger entre varias alternativas. Calidad y sabor no faltan. "Llevamos bastante tiempo manteniendo los precios. La crisis aprieta a todos pero no nos queda más remedio que seguir así. Hay clientes que llevan toda la vida viniendo a comer aquí", insiste Pepe. Además de este menú, el establecimiento también dispone de una carta de productos caseros y de platos combinados.

El local también dispone de un salón de juegos y los fines de semana no faltan en sus televisores los partidos del Málaga CF juegue donde juegue.

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