Amputados que se atreven con el triatlón

  • Afectados de accidentes de tráfico reclaman un adecuado mantenimiento de las carreteras, que la Seguridad Social cubra prótesis de calidad y celeridad en el pago de las indemnizaciones

Raúl Zambrana y Javier Mérida son dos treintañeros que se atreven con el triatlón. Este espíritu deportivo no tendría mayor importancia de no ser que se trata de dos jóvenes que perdieron una de sus piernas en sendos accidentes de tráfico. Ambos afrontan la entrevista entre risas. "Nos reímos porque ya lo hemos superado", admiten. Ayer, eran dos de los testimonios incluidos en una jornada organizada por la Asociación Nacional de Amputados de España (Andade) en la que también participaron médicos y psicólogos.

Raúl tiene 38 años. Perdió su pierna con 31, cuando iba por una carretera cercana al pantano de La Viñuela. Había un desnivel no señalizado, lo pilló con su moto e impactó contra el quitamiedos. Por eso, una de sus primeras demandas es que las administraciones competentes hagan un adecuado mantenimiento de las carreteras.

Lo de Javier, de 41 años, fue distinto. Ocurrió hace seis. Una conductora bebida se llevó su coche por delante en una curva. De ahí que él insista en el mensaje de que no se debe beber si se va a conducir.

En lo que ambos coinciden es en reclamar que la Seguridad Social costee prótesis de mejor calidad. Según denuncian, este organismo cubre un coste de 6.000 euros cada dos años. A continuación, Javier muestra su prótesis y precisa que cuesta 35.000 euros. "Yo porque tengo posibilidades económicas, pero el que no tiene dinero es un cojo toda la vida. Lo que da la Seguridad Social es una pata de palo. De modo que o te pagas tú una que sea de mejor calidad o eres un inválido", asegura. Otra demanda que lanzan es que las indemnizaciones de los accidentes se abonen con celeridad. Raúl dice que tras nueve años, todavía no ha podido cobrar la suya.

Sus testimonios le pusieron el lado humano a la jornada científica. Ellos con su ejemplo fueron la prueba de que, como dijo Gloria García, psicóloga de la asociación Stop Accidentes, "es posible ser feliz sin un miembro del cuerpo porque la actitud está en la cabeza, no en las extremidades".

Y ellos sí que tienen actitud. Compiten en triatlón paralímpico de élite, pero también -aclara Javier- en el triatlón "de la gente que tiene las dos piernas". Se saben un ejemplo. "Otras personas, al vernos competir en nuestra situación, se motiva", sostiene Raúl.

Andrés Buforn, médico de Urgencias del Hospital Clínico, reconoce que para los profesionales sanitarios "una amputación siempre es una tragedia, más en estos casos en los que son personas jóvenes". Pero la vida prevalece sobre el miembro y, una vez estabilizados en el área de atención urgente, los accidentados son derivados al traumatólogo que es el que decide si procede amputar o no.

Javier tiene tres hijos y no trabaja. Raúl es padre de dos y tampoco tiene actividad laboral. A ambos se les reconoció la invalidez tras la amputación. Ayer, acudieron a la jornada de Andade con pantalones cortos, mostrando sus prótesis. "Esto no es ninguna tara. Es algo malo, pero lo hemos convertido en algo bueno porque le hemos dado la vuelta. Hacemos deporte, nadamos, corremos", dice Javier. "Motivamos a la gente con nuestro ejemplo", acota Raúl.

A lo largo del encuentro, los sanitarios hicieron sus exposiciones utilizando gráficos y fotos. Algunas eran imágenes duras. Si las vieran algunos conductores poco responsables, quizás, solo quizás, cambiarían su actitud al volante.

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