El Ayuntamiento encarga a Repsol que busque una vela que no ensucie

  • Limasa ha probado un primer prototipo, aunque se busca una fórmula compatible con la limpieza

El camino emprendido por el Ayuntamiento de Málaga hace meses en su afán por encontrar la vela perfecta que acabe con el problema de la suciedad de las calles tras el paso de las procesiones de la Semana Santa ha llegado hasta la multinacional Repsol. A petición municipal, especialistas de la empresa trabajan desde hace un tiempo en un proyecto de investigación que permita dar con la fórmula para facilitar las tareas de limpieza de la cera que se queda adherida al pavimento y que cuestan a las arcas municipales más de 300.000 euros anuales.

La investigación, que no tiene coste alguno para el Consistorio, se está llevando a cabo en el laboratorio del Centro de Tecnología de Repsol, ubicado en Móstoles, y ya se ha entregado a la empresa mixta de limpieza Limasa un primer prototipo de vela que se ha probado ya en distintos tipos de pavimento con resultados convincentes.

Las pruebas se realizaron en las instalaciones de la Térmica de Limasa, pero aún no son concluyentes. Marisa Astudillo, gerente de Asistencia Técnica y Desarrollo de Lubricantes y Especialidades de Repsol, explicó ayer a este periódico que, aunque la vela fabricada ad hoc ha demostrado producir una cera menos adherente al suelo, "hemos acordado con Limasa continuar la investigación para buscar una composición que sea compatible con el sistema de limpieza que utiliza".

El secreto radica, según contó, en la aplicación de una serie de aditivos que se usan en la industria de la vela y de la industria en general que modifican las propiedades físicas de la parafina, uno de los principales componentes de la vela, para que se cristalice más rápidamente y hacer que la cera llegue al suelo más sólida y sea más fácil de retirar.

"Seguiremos trabajando en esa línea y cuando tengamos una nueva fórmula piloto se la entregaremos al Ayuntamiento para que la pruebe", según Astudillo. Lo que parece claro es que no dará tiempo a tener lista la nueva vela para esta Semana Santa.

Pero Repsol aclara que no busca ninguna línea de negocio con este proyecto de innovación y que se trata de "una actitud proactiva hacia una administración que nos planteó ayuda para un problema sobre el que nosotros ya habíamos hecho algunas formulaciones", aseguró. De hecho, la intención de la empresa es dar la fórmula de la vela al Ayuntamiento cuando la investigación termine para que haga lo que considere.

La idea de pedir ayuda a Repsol tras los primeros intentos de la Empresa Municipal de Aguas (Emasa) fue del Área de Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento, cuyo concejal, Mario Cortés, aclaró que se está en una fase científica y que su introducción en el mercado será más complicado. El problema será el precio, ya que podría encarecerse con respecto a las usadas tradicionalmente, y deberá contar con el consenso de las cofradías de la ciudad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios