El Ayuntamiento reclama la devolución de varias subvenciones del plan Urban

  • El área de Economía tramita siete expedientes, de un total de 63 ayudas pagadas desde 2009, por 72.000 euros

El Ayuntamiento de Málaga acaba de iniciar el procedimiento para lograr la devolución de las subvenciones otorgadas a varios de los empresarios que a lo largo de los últimos años se han beneficiado de las ayudas aportadas en el marco del Plan Urban. La medida, impulsada por el área de Economía y Hacienda, se lleva a cabo tras comprobarse que los negocios relacionados con las aportaciones económicas han cerrado sus puertas antes de cumplir los cinco años, requisito exigido por la Unión Europea.

En concreto, son siete los reintegros que se reclaman por parte del Consistorio, con una suma económica total de apenas 62.000 euros, según expuso a este periódico el responsable de la Oficina de Fondos Europeos, Pedro Marín Cots. Éste recordó que la detección de estos casos se produce tras la labor de inspección realizada del total de 63 subvenciones "pagadas" a los solicitantes en los años 2009 (12 ayudas), 2010 (19), 2011 (5), 2012 (19) y 2013 (8).

De ellos, cuatro ya se encuentran tramitados, habiendo sido incluso publicados en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de Málaga y en el tablón de edictos del Ayuntamiento. Los afectados disponen de un plazo de 15 días para poder presentar alegaciones. Entre estos se encuentran la empresa Hamman Málaga 2009 SL, que puso en marcha los baños árabes de Tomás de Cózar, y a la que se concedió una aportación de 30.000 euros; la firma Promociones Artísticas y Entretenimientos (12.614 euros) y El Gran Cacao (7.219 euros). Los últimos tres expedientes pasarán próximamente por la comisión encargada de analizar estos casos.

A juicio de Cots, este dato de incumplimiento "es muy bueno, en especial si se tiene en cuenta que se trata de negocios asentados en un espacio con una alta rotación". "Cuando las empresas piden una subvención de este tipo tienen unos derechos pero también unos deberes, como el mantener la naturaleza de la actividad y evitar el cese de la misma por un plazo de cinco años", explicó.

Al respecto, el también director del OMAU recordó que el reglamento de los fondos Feder fija la misma exigencia para las pequeñas y medianas empresas que para las grandes. Un aspecto que ahora sí parece que va a corregir. "Parece que van a tener en cuenta, por ejemplo, si el motivo de no cumplir es por una quiebra del negocio o por otras razones", añadió.

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