El Ayuntamiento sancionará con 3.000 euros al bar donde sorprendieron a 20 menores ebrios

  • El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, advierte de que este hecho debe ser "una llamada de atención a las familias"

El propietario del bar de Teatinos, en Málaga capital, donde la Policía Local sorprendió el pasado domingo a 20 menores consumiendo bebidas alcohólicas, José Francisco M.R., padre, además, de uno de los jóvenes, será multado con 3.000 euros tras la apertura de un expediente sancionador por parte del Área de Bienestar Social del Ayuntamiento.

La incoación del expediente sancionador a José Francisco M.R., vecino de Málaga y de 56 años, está motivada por el hecho de expender bebidas alcohólicas a menores de edad. El hombre manifestó a los policías locales que había dado permiso a su hijo, de 14 años, para celebrar un cumpleaños en el local. 

El Ayuntamiento, ante estos hechos, tenía previsto, además, ordenar el cierre cautelar del establecimiento, una medida que, sin embargo, no puede ejecutarse al estar cerrado el local desde hace tres meses. 

Asimismo, la Policía Local trasladó este asunto a los juzgados por tenencia ilícita de armas, ya que, cuando los agentes entraron en el bar, un menor estaba apuntando a los demás con un rifle, propiedad de José Francisco M.R.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que asistió hoy a la inauguración de una jornada de debate sobre la administración del agua en la Cuenca Mediterránea Andaluza, advirtió de que este hecho debe convertirse en "una llamada de atención a las familias" y suponer un "mensaje de reflexión".

Según De la Torre, "un padre no puede ver de forma indiferente que un niño esté bebiendo alcohol y facilitarle que pueda consumir con sus amigos alcohol hasta el extremo de estar absolutamente mareado".

A juicio del regidor malagueño, el propietario del bar "parece que actuó con una confianza excesiva", a lo que añadió a los periodistas que dejar a estos jóvenes "un local cerrado con botellas de alcohol es una irresponsabilidad".

Un total de 20 menores, con edades comprendidas entre los 13 y los 17 años, fueron sorprendidos por agentes de la Policía Local en la vía pública y en un bar con síntomas de haber ingerido bebidas alcohólicas. Además, uno de ellos tenía un rifle.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 00.20 horas del pasado domingo en la calle Andrómeda. Tras personarse en el lugar, los policías comprobaron que en la vía pública había unos 10 menores en estado ebrio, gritando y causando alboroto.

Los agentes entraron en un local de la citada calle y observaron a otro grupo de jóvenes, todos menores de edad, excepto uno -de 18 años-, tomando bebidas alcohólicas. Además, uno de los chicos, de 16 años, apuntaba al resto desde la cocina con un rifle, aunque carecía de munición.

Durante la intervención policial, uno de los menores, de 17 años, perdió el conocimiento, por lo que los agentes requirieron la presencia de los servicios de emergencias sanitarias, que trasladaron al joven al hospital Clínico Universitario, informando el facultativo de guardia de que se trataba de una intoxicación etílica.

El propietario del local dijo a los agentes también ser el dueño del rifle, así como que dicha arma se encontraba en el sótano del local, sin ningún elemento de seguridad que impidiera que alguien pudiera apoderarse de ella. No presentó, no obstante, ningún documento que acreditase la propiedad, por lo que fue intervenida por los policías.

Además, los agentes observaron sobre el suelo varias cápsulas de origen desconocido, que podrían contener algún tipo de sustancia estupefaciente, por lo que se intervinieron para ser analizadas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios