Bacardi prejubila a 50 de sus 80 empleados e inicia el desmontaje

  • Sólo uno de sus 80 trabajadores elige el traslado a las instalaciones fabriles de Barcelona y el resto opta por cobrar la indemnización y buscar otro empleo

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La planta embotelladora de la compañía Bacardi en Málaga ya es historia. Medio centenar de los 80 trabajadores que tenían en plantilla han optado por prejubilarse, 29 han preferido cobrar la indemnización y buscar otro trabajo y sólo uno ha aceptado la oferta de la empresa de recolocarse en la planta de la multinacional en Mollet del Vallés (Barcelona).

Pero no hay lágrimas. El acuerdo sellado entre los trabajadores y la empresa para desmantelar la fábrica de Málaga se considera "uno de los mejores de Andalucía", en palabras del responsable de alimentación del sindicato Comisiones Obreras, Francisco Lara.

El medio centenar de empleados mayores de 52 años que se prejubilan percibirán durante los primeros 18 meses el desempleo y, transcurrido este tiempo, la ayuda familiar, que para los mayores de 55 años es indefinida. Sin embargo, la empresa les completará sus ingresos para que alcancen el 90% de su salario actual, con una revisión anual de 2,75 puntos más el IPC, hasta que lleguen a los 63 años y ya puedan cobrar la jubilación. Los trabajadores de Bacardi en Málaga percibían anualmente 18 pagas retribuidas en torno a 2.000 euros netos cada una.

Los 29 trabajadores que no han aceptado la oferta de la compañía para trasladarse a Barcelona y tampoco tenían edad suficiente para prejubilarse recibirán el sueldo correspondiente a 45 días por cada año trabajado, hasta un máximo de 42 años, así como 15.000 euros que ingresarán cada uno de ellos al margen de la antigüedad. Además, la empresa se ha ocupado de poner a disposición de este colectivo un servicio de recolocación que ha incluido formación y búsqueda de empleo.

El responsable de Alimentación de CCOO, Francisco Lara, explicó ayer que de estos 29 empleados, 15 ya han hallado trabajo a través de una empresa de trabajo temporal (ETT) en Rendelsur (la embotelladora de Coca Cola), la cervecera San Miguel y en el sector de administración y mercadotecnia.

El único trabajador que ha aceptado la propuesta para seguir en el grupo Bacardi, pero en el centro de Barcelona, es un chico de 24 años. La empresa había ofertado una cobertura de 300 euros adicionales al sueldo mensual durante tres años, más 500 euros el primer mes junto con el pago de hotel para la familia, así como búsqueda de empleo para el cónyuge y una cláusula de arrepentimiento que le permitía abandonar la compañía en el plazo de un año en las condiciones pactadas en Málaga.

Los contratos laborales, formalmente, se extinguían ayer, al concluir la actividad en la planta de Málaga. La fabricación de ron y, en menor medida, de whisky y vodka, se paralizó a mediados de febrero. En las últimas semanas se ha concluido la comercialización de existencias y la semana pasada comenzó el desmontaje de las instalaciones.

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