Bienvenido, señor Fuentes

  • El PSOE estrena portavoz en el Pleno tras la marcha de Bustinduy, edil durante casi nueve años

El de ayer fue un día de despedidas en el Ayuntamiento de Málaga, las de Marisa Bustinduy y Enrique Salvo, que no asistió porque al parecer ya está a pleno rendimiento en Madrid, como jefe de Gabinete del Ministerio de Fomento; y de bienvenidas, las de Rafael Fuentes, que por primera vez actuó como portavoz del PSOE, y Mari Luz Reguero, su adjunta. Fueron bienvenidas sólo a medias, porque ya estaban, pero a partir de ahora serán la voz del grupo municipal y su primer día generaba cierta curiosidad.

Tardó en estrenarse Fuentes. No lo hizo hasta el punto 22 para defender una iniciativa que impida a quien no esté titulado desarrollar actividades de información turística. Su esmero no sirvió de mucho porque fue rechazada por el equipo de gobierno. Pero Fuentes habló claro, estuvo suelto, incluso se creció en la rueda de prensa anterior al Pleno cuando justificaba por qué el PSOE iba a pedir la comparecencia del alcalde, Francisco de la Torre, para que explique qué es el Málaga Valley. "¿Un club, una fundación, una metrópoli, un grupo de amigos que viene a pasarlo bien...?"

Con la mano derecha en continuo movimiento, Fuentes introdujo en su discurso palabras como "ninguneando", "afeando" y "adversidades climatológicas" para referirse al viento y a la lluvia que hacen obligado cierto vestuario para la Policía Local, y llegó a comparar al Ayuntamiento con "un coche" que el alcalde ha estrellado por el gasto excesivo.

Fuentes ha sacrificado su puesto de consejero delegado de la Sociedad de Planificación y Desarrollo (Sopde), dependiente de la Diputación, para coger el timón de un grupo a la deriva tras la marcha de Bustinduy. "Hay un cambio de personas, pero no de programa electoral", dijo el nuevo portavoz, que habló de "ilusión" por parte de todos. Poco después, tras ser preguntado, reconoció que el PSOE "no ha sabido llegar a los malagueños".

Bustinduy acaparó las miradas cuando tomó la palabra para despedirse del Ayuntamiento tras casi nueve años como edil y cinco como portavoz socialista en la oposición. Fue su último discurso en la Casona del Parque, que deja tras ser elegida parlamentaria. "Sentada aquí, en este escaño, o en la Mesa del Parlamento, mi obligación y devoción se llama Málaga", dijo. Actúa guiada por "amor" a esta ciudad y reconoció que su despedida era un momento "emotivo, de mucha responsabilidad política y nada fácil".

Habló Bustinduy de "atinos y desatinos" en su trayectoria municipal y mostró su respeto a la Corporación. "Si alguna vez he cometido algún error, nunca ha sido mi intención atacar a nadie, sino cumplir con mi responsabilidad". A los ediles de su grupo los animó a seguir con la misma valentía; a los de IU les agradeció su "espíritu de colaboración"; y a los del equipo de gobierno les agradeció su trabajo y les pidió consenso. Luego hubo besos, un tímido aplauso y el alcalde le abrió la puerta para que se marchara.

Salvo no asistió a despedirse del Pleno. "Magdalena [Álvarez] ya lo tiene que no puede respirar", bromeó Elías Bendodo. Carolina España, madre desde hace un mes, está bien engrasada y defendió el plan municipal para cumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Y los cambios no han terminado. La concejal de Juventud, Patricia Navarro, elegida senadora autonómica por el PP, posiblemente dejará su acta la próxima sesión.

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