Cae una red de pornografía que engañaba a menores

  • El líder de una organización internacional fue sorprendido en un locutorio mientras intercambiaba material de contenido sexual

La Policía Nacional ha detenido en un locutorio de Málaga al presunto líder de una red internacional que engañaba a menores para que enviaran por internet fotos y vídeos de contenido sexual, en una operación que se ha saldado con otros cinco arrestados en diversas localidades españolas. El hombre, de 38 años, acumula cinco detenciones anteriores entre 2009 y 2012 por distribución de pornografía infantil y su propia familia le había retirado dispositivos electrónicos como ordenadores o móviles para que no pudiera entrar en internet.

La red creaba perfiles en redes sociales para atraer a los menores, estudiaba su personalidad e intereses y los manipulaba para obtener imágenes de índole sexual. Era además de carácter internacional ya que se ha localizado a cuatro de sus miembros en Perú, Brasil, Colombia y Australia, sobre los que se han cursado a la Interpol sendas órdenes de identificación y detención.

El inspector de la Brigada de Investigación Tecnológica Jorge Vaquero explicó que los arrestados lograron imágenes de al menos cinco menores que han confirmado los delitos, en una operación que sigue abierta ya que uno de los detenidos en España tenía su propia red de captación y podría haber más afectados.

La investigación se inició en 2013, cuando las administradoras de un foro de internet detectaron un anuncio en el que se pedían "niños" para que se exhibieran sexualmente en un supuesto "concurso", en el que se mostraban fotografías de pornografía de una menor. En el concurso, una niña de 12 años pedía a niños de entre 3 y 13 años que enviaran imágenes desnudos por Skype.

Los expertos de la Unidad de Investigación Tecnológica iniciaron entonces una investigación para identificar y localizar a los responsables de la inserción del anuncio. Descubrieron así un perfil en la red social Facebook que simulaba pertenecer a una menor de edad y cuyos amigos eran, asimismo, chicos de corta edad. Tras él en realidad estaba el principal detenido, que buscaba atraer a menores y, una vez los niños contactaban con él, iniciaba una fase de acercamiento en la que se hacía pasar por niñas de edades similares a sus víctimas.

Las conversaciones derivaban a temáticas de índole sexual, en cuyo contexto los menores accedían a mostrarse desnudos a solicitud del principal investigado con la falsa creencia de que si lo hacían recibirían fotos y vídeos de quien ellos pensaban que era una chica de su edad.

Sin embargo, una vez que los menores accedían a ello, el hombre utilizaba, según las pesquisas policiales, las imágenes y vídeos obtenidos para traficar con ellos y conseguir más material.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios