Cae una red que robaba coches de lujo con el apoyo de porteros de discoteca

  • La Guardia Civil se ha incautado de bienes y vehículos valorados en 26 millones de euros · La operación, con 20 imputados, ha permitido esclarecer más de 70 delitos

La Guardia Civil ha desarticulado una organización dedicada al tráfico ilícito de vehículos de lujo asentada en la Costa del Sol. Durante la operación, denominada Violinista, se ha procedido a la detención de 15 personas y a la imputación de otras cinco y se han decomisado vehículos y bienes valorados en alrededor de 26 millones de euros. También se ha procedido al bloqueo y embargo de inmuebles tasados en 15 millones y de ocho empresas con más de 500 coches de lujo con un valor de 10 millones de euros. Según informó ayer la Guardia Civil, los miembros de la red se apoyaban en un grupo de porteros de discoteca y propietarios de locales de copas de la provincia, con los que contactaban para ofrecerles los coches de alta gama sustraídos.

El origen del caso se sitúa en diversas informaciones recibidas por los agentes y en el análisis de la documentación intervenida a otros grupos desmantelados en el litoral malagueño. La investigación ha permitido precisar el modus operandi de esta red presuntamente ilícita. La red se ponía en contacto con personas del mundo de la noche, que mostraban sus preferencias sobre marca y modelo. Cuando los coches eran robados, eran trasladados a almacenes o garajes en los que eran "maquillados", es decir, se procedía al cambio del número de bastidor o a la falsificación de la matrícula, entre otros arreglos.

La cobertura legal llegaba a través de la colaboración prestada por empresas dedicadas a la compraventa de vehículos, que entregaban matrículas y documentación de vehículos de idénticas características a los sustraídos. Los papeles que facilitaban estas sociedades simulaban la importación del vehículo, y una vez que el coche entraba en los circuitos legales, era "colocado" a los clientes a través de los porteros de discoteca.

Llegados a este punto, los vehículos tenían dos destinos posibles. O bien eran incendiados para declararlos siniestrados con el objetivo de cobrar la indemnización del seguro; o bien se vendían en otros países antes de denunciar su robo, por lo que el beneficio era doble: la venta del coche y el cobro del seguro que previamente se había contratado.

Según la Guardia Civil, esta operación ha permitido esclarecer más de 70 delitos y ha podido evitar un fraude millonario a distintas compañías de seguros. Se han clarificado también otras estafas ya consumadas en las que se habrían cobrado diversas cantidades económicas. Los delitos que se imputan en este caso son asociación ilícita, falsificación de documentos y presuntos delitos contra la propiedad.

La investigación del caso Violinista ha estado dirigida por el juzgado de instrucción número 4 de Torremolinos y ha sido llevada a cabo por el Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil de Málaga.

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