Caen las peticiones para dejar de fumar y las denuncias por incumplir la ley

  • La Delegación de Salud ha abierto unos 60 expedientes en 2007 de los que de momento sólo una decena ha acabado en sanción. Siete se han archivado y el resto está aún en trámite · Más información: en la página 45

La ley antitabaco ha supuesto un avance para arrinconar una adicción que es un factor de riesgo en multitud de enfermedades, pero dos años después de su entrada en vigor todavía tiene demasiados incumplimientos. Hay menos denuncias contra las vulneraciones del texto legal, la demanda de terapias o fármacos para dejar de fumar ha bajado y la capacidad sancionadora de las administraciones aún se ejerce de manera demasiado tibia. Ese es al menos el balance que hacen los expertos.

Los datos provisionales de 2007 parecen darles la razón. Frente a las 216 denuncias por incumplimientos de la ley recogidas por la Delegación de Salud en 2006, en el año que acaba se han producido unas 60. En la comparativa del primer bienio de aplicación de la norma hay que eliminar un sesgo: el año pasado un militante antitabaco presentó más de un centenar de denuncias. Si se resta este montante del balance de 2006 y se compara con 2007, las demandas por incumplimiento de la ley han descendido en torno un 40 por ciento. Hay expertos que ven la copa medio vacía. Éstos achacan la bajada a que la gente "pasa bastante de la ley" y denuncia poco. Los que creen que la copa está medio llena defienden que es porque que cada vez se cumple más la norma y la necesidad de denunciar es menor.

Salvador Oña, especialista en medicina preventiva, cree que el desarrollo de la ley no está todavía ni a la mitad y que hay "un incumplimiento notorio" de la norma. El facultativo critica además la "relajación" de las administraciones a la hora de castigar los incumplimientos. "No están aplicando sanciones ejemplarizantes", se queja. De las alrededor de 60 denuncias registradas en 2007, el año se cierra con una decena de sanciones, media docena de expedientes archivados y el resto en trámite. Los propios técnicos sanitarios reconocen que el procedimiento es "lentísimo".

Los expertos denuncian también cierta pasividad inspectora. Oña, por ejemplo, reprueba el "peloteo" entre los distintos cuerpos que tienen competencias para inspeccionar y sancionar. "Los inspectores son escasos y se mueven más espoleados por denuncias", protesta. La Junta está preparando un decreto en el que desarrolla las competencias sancionadoras y deja esa capacidad cuando se trata de multas de hasta 15.025 euros -que son la gran mayoría- a los ayuntamientos. "Si los municipios son más operativos en la aplicación de la ley será para bien, diferente es si esto entra también en el juego político", advierte Oña.

Conocida es la postura de este médico a favor de la prohibición del tabaco en todos los lugares públicos, incluidos los establecimientos de hostelería, como se ha hecho en Irlanda e Italia. Oña reconoce la ley ha contribuido a que los fumadores habituales reduzcan el número de cigarrillos que consumen porque, por ejemplo, ya no se puede fumar en los trabajos; pero cree que falta iniciativa política para avanzar hacia una restricción total "porque el tabaquismo es el principal problema de salud pública".

La idea de quienes propugnan que se elimine el tabaco en los establecimientos de hostelería tiene su razón. Casi la mitad de los incumplimientos de la ley denunciados en 2007 -cerca de 30 de los alrededor de 60 expedientes- eran por fumar en lugares no permitidos, una causa que se repite con respecto a 2006. El resto de las denuncias fueron puestas porque la señalización no era la correcta o contra establecimientos que tienen prohibida la venta de cigarrillos.

Quienes argumentan que la ley se ha descafeinado por la vía de los hechos -no como en otras comunidades del PP en las que se ha suavizado mediante normas jurídicas autonómicas- esgrimen que en 2007 no sólo han caído las denuncias sino también el afán por dejar de fumar. La Asociación Española contra el Cáncer constata esa tendencia. También las boticas han notado un descenso de la demanda de fármacos para dejar el tabaco tras el repunte que hubo cuando se puso en marcha la ley. El director de la Oficina del Medicamento del Colegio de Farmacéutico, Ángel Martín Reyes, asegura que las ventas de estos productos "se han estabilizado a la baja", aunque cree que ahora se utilizan con más supervisión profesional. Según las estadísticas, a la mitad de los fumadores el tabaco les acorta la vida unos 10 años.

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