Callejones, donde el Metro se eterniza

  • La obra del suburbano cumple dos años en esta vía, cuando la previsión era que estuviese liberada a finales de 2010 · Salvo confía en que la reposición en superficie se produzca a principios del mes de junio

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Callejones del Perchel amanece desde hace semanas sin la casi tradicional estampa de arqueólogos brocha en mano limpiando los restos hallados en el subsuelo. Su presencia, motivo de la larga demora acumulada por los trabajos del Metro de Málaga en este punto de la urbe, es invisible, puesto que ni siquiera en la parte más próxima a la Avenida de Andalucía hay operarios afanados en la tarea de redescubrir lo enterrado tras el paso de los siglos.

Este es el escenario en el que se representa una obra, la más importante de cuantas hoy se impulsan en la ciudad, cuyo preludio tuvo lugar hace justamente dos años, sin que nadie en el entorno de las zanjas sepa con exactitud cuándo habrá de prolongarse en el calendario. "Lo que no podré perdonar nunca es que me han quitado dos años de vida cuando podría haber sido solo uno", dice con pesar Juan, propietario de una tienda situada en Callejones del Perchel. Juan habla con malestar pero resignado por el discurrir del proyecto.

"Estamos descubriendo cómo se lleva una obra pública; es Penélope, hoy hago una cosa, mañana la cambio; hoy hago una acera, mañana la levanto", resume. "Con el Metro estamos contentos, con la gestión, no", apostilla este empresario, que subraya la ausencia de "planificación" en una intervención de este tipo. "Si hay algo que vale en el mundo es el tiempo, hay quien tiene 20 años y cree que va a llegar al final, pero algunos tienen 60 y dos años es una parte importante", añade.

Los datos oficiales manejados por la Junta de Andalucía antes de acometer el tajo indicaban que la parte más molesta para los vecinos tendría que haberse prolongado nueve meses en Callejones del Perchel, tras los cuales la vía recuperaría su estampa original. La realidad es bien distinta, por cuanto apenas hay reurbanizado un pequeño tramo de 40 metros que hace las veces de aparcamiento. El calendario, hecho añicos por la arqueología, sumaba a este primer plazo otros cuatro meses para la infraestructura en el trayecto que parte desde Albert Camus hasta el antiguo edificio de Correos, sección sobre la que sigue sin haber presencia del suburbano.

El director del Metro, Enrique Salvo, admite la demora acumulada y la relaciona con la arqueología aparecida. Apunta que antes de que acabe el mes se espera tener liberado el espacio del entorno de la Plaza de la Solidaridad, mientras que para junio se confía en tener Callejones del Perchel liberado hasta la calle Malpica. A lo largo del verano la previsión es hacer posible la conexión de la vía con la Avenida de la Aurora, aunque todo ello estará pendiente de lo que aparezca en el subsuelo. La pieza del tajo que discurrirá por la Avenida de Andalucía hasta Correos se empezará a acometer tras verano, marcándose unos diez meses de plazo. Todo ello con el objetivo de llegar hasta la estación Guadalmedina a finales de 2013.

El silencio en Callejones del Perchel sólo lo rompe una máquina que, en la confluencia con el entorno de la Plaza de la Solidaridad, taladra la superficie para crear una especie de corona de hormigón con la que proteger la muralla nazarí del siglo XIII descubierta bajo tierra. Con los dedos de una mano se cuentan los operarios que a primera hora del pasado lunes se observaban en este punto, a los que sumar otros tantos que se afanan en culminar los trabajos de reurbanización de la Plaza de la Solidaridad, sección que, según los anuncios de la promotora de la obra tendría que haber estado listo para la pasada Navidad.

A una decena de metros de donde se trabaja está el quiosco de Antonio. "Esto es una ruina", dice sin freno cuando se le pregunta, a lo que añade cómo desde que empezaron las obras las compras han caído un 70%. "Nos dijeron que iban a abrir para Navidad, pero han vuelto después de esa fecha y han vuelto a colocar más vallas", explica sin mucha confianza en que las labores terminen en breve.

La misma desconfianza muestra Manuel Pérez, propietario de una farmacia situada en Callejones. Lamenta la escasa información que se recibe, aunque señala que la que se ha dado siempre se ha contradicho con los hechos. "Me han dado cuatro fechas, primero que se iba a abrir en marzo de 2010; después, en verano; luego, para noviembre; pero todo está parado", denuncia. Manuel eleva a un 50% la caída en ventas del negocio y apunta cómo a pesar de esta mala situación el Ayuntamiento descarta rebajar el IBI a los empresarios de la zona "porque dicen que esta va a ser una calle muy buena".

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