El Centro de Hidrogeología pide frenar la sobreexplotación del acuífero de Mijas

  • Propone la recarga artificial de agua o abastecer en invierno a cinco municipios desde los embalses.

El Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga advierte que la extracción de agua de la Sierra de Mijas ha alcanzado su techo y plantea medidas alternativas que permitan frenar la explotación acuífero y reducir su actual déficit. Los 250.000 habitantes de Mijas, Torremolinos, Benalmádena, Alhaurín el Grande y Alhaurín de la Torre reciben cada año 25 hectómetros cúbicos, cuando la entrada de agua en el acuífero está en torno a los 20 hectómetros, cantidad que fluctúa en función de las precipitaciones. Es decir, cada año salen unos cinco hectómetros más de los que entran. Ese desequilibrio corre por el momento a cuenta de las reservas que el equipo del Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (Cehiuma), que dirige el catedrático Bartolomé Andreo, estiman en 95 hectómetros cúbicos en los 100 primeros metros de profundidad.

"Es un acuífero extraordinario por su funcionamiento y por sus reservas, que son abundantes en un lugar donde hacen falta", puntualiza Bartolomé Andreo. Sin embargo, subraya que "las extracciones no puede seguir aumentando. Tienen que pararse y en la medida de lo posible buscar fuentes alternativas".

Desde el Cehiuma se proponen como las dos alternativas más realistas para preservar el equilibrio de las aguas subterráneas de la Sierra de Mijas la recarga artificial del acuífero y el abastecimiento desde los embalses durante los periodos de menor demanda. De esa forma, sería posible corregir el déficit entre la entrada y salida de agua y preservar las reservas.

La recarga artificial no es una solución nueva. Al acuífero del Señorío de Marbella se le inyectan artificialmente cada año 200.000 metros cúbicos procedentes del arroyo Comoján, que en buena medida compensan el incremento del consumo que se produce durante el verano. El acuífero funciona como un aljibe: durante la estación de lluvias se captan excedentes del cauce del arroyo Comoján y se guardan en el subsuelo para ser utilizados durante el periodo de mayor consumo.

La segunda opción pasa por llevar agua de los diferentes pantanos de la provincia hasta estos cinco municipios durante el invierno y los períodos del año con menor tensión en la demanda. En la actualidad, Torremolinos, Alhaurín el Grande y Alhaurín de la Torre se abastecen en exclusiva de las aguas subterráneas de la Sierra de Mijas, mientras que Mijas y Benalmádena lo hacen de forma parcial.

Cehiuma ha realizado este estudio por encargo de los cinco ayuntamientos que dependen de las aguas de la Sierra de Mijas, iniciativa que Andreo felicita porque pone de relieve el interés común por la gestión del acuífero. Desde su punto de vista, la mejor fórmula para preservar el equilibrio de los recursos pasa por la creación de comunidades de usuarios, "grupos de municipios que acuerden los criterios para el aprovechamiento del agua, que establezcan los límites y se comprometan a no realizar extracciones indiscriminadas.

Estos son los únicos municipios más próximos al litoral que no reciben agua de alguna de las presas de la provincia, mientras que el suministro a las localidades del interior, entre las que figuran Ronda o Antequera, lo garantizan en gran medida los acuíferos kársticos. El Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga es experto en este tipo de aguas subterráneas, a las que ha dedicado 25 años de investigación. En la última convocatoria de los proyectos de I+D del Ministerio de Economía ha logrado financiación para realizar los primeros modelos conceptuales y matemáticos de los acuíferos kársticos. Por primera vez se definirán los modelos para profundizar en su conocimiento y mejorar su explotación tanto en el escenario actual como en un futuro afectado por el cambio climático.

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