El Clínico trata en tres días de Feria a 25 jóvenes intoxicados por alcohol y droga

  • El hospital tiene que remitir por protocolo un parte de lesiones al juzgado de guardia · Los pacientes son todos mayores · Los casos aumentan durante la Feria

Cuando la diversión incluye alcohol o drogas la fiesta puede acabar en el hospital. En apenas tres días de Feria, el Clínico ha atendido ya a 25 jóvenes por intoxicación etílica y de drogas. El 90% ha llegado al centro sanitario por ingestión abusiva de alcohol y el resto, además, por consumo de estupefacientes. Ayer, a mediodía había nueve pacientes en observación en las Urgencias del hospital por ambas causas.

Estos jóvenes son aquellos que los sanitarios desplegados en la Feria ven con un cuadro más grave y trasladan a un centro sanitario. Pero hay muchos más en estado de ebriedad, sólo que no llegan porque los profesionales a pie de caseta estiman que no corren peligro.

El coordinador de Urgencias del Clínico, Eduardo Rosell, precisa que los intoxicados que evacuan al hospital son los que están tirados en el suelo, aturdidos o con un bajo nivel de conciencia o con agresividad por el alcohol o la droga. "Tenemos una media de cinco o seis jóvenes diarios con un grado más o menos severo de intoxicación etílica. Antes las borracheras se pasaban en casa. Hoy vienen al hospital. También porque son más peligrosas ya que en algunos casos las mezclan con drogas. Cada vez que llega la Feria, aumenta el consumo de tóxicos", apuntó Rosell. Alcohol, opiáceos, drogas de diseño, cocaína... La responsable del área de Cuidados Críticos y Urgencias, María Victoria de la Torre, explicó que en estos casos, al bajar el nivel de conciencia, ante un vómito la persona no tiene el acto reflejo de expulsión por lo que lo aspira "y se puede morir". Es decir, fallecer ahogado en su propio vómito.

De los jóvenes que han sido trasladados al Clínico por intoxicación, algo más de la mitad son mujeres. Entre los que han pasado por la observación no hay ningún menor y, por ahora, no se ha registrado ninguna complicación que motive su ingreso. Pero, ayer Rosell reflexionaba: "La diversión es pasarlo bien y si entras en sopor, con confusión mental y tienes que acabar en el hospital ya no es diversión".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios