El Clínico detecta al día cinco casos de cáncer de piel en Málaga

  • Los expertos avisan de que las cabinas de bronceado multiplican por seis el riesgo

Cuidado con el sol. Sobre todo en el verano. Los responsables del Servicio de Dermatología del Hospital Clínico de Málaga detectan cinco casos de cáncer de piel (en sus distintas morfologías) al día. Y los casos aumentan, porque aunque los datos no están cerrados, en 2007 aumentaron un 10%, según informó ayer el doctor Enrique Herrera, que mostró un informe que refleja que Málaga lidera los enfermos de cáncer de piel en comparación con La Coruña, Barcelona y Madrid.

La previsión es que cada vez haya más personas con cáncer por diversos motivos. Primero, el boom de la construcción (los albañiles se exponen mucho al sol), el turismo de sol y playa y nuevos deportes como el golf. "Antes se daban muchos casos en agricultores y marineros, pero ahora los modos han cambiado y las actividades turísticas o deportivas también son un riesgo", afirmó Herrera.

Las exposiciones prolongadas al sol, la falta de prevención o el mal uso de las cremas bronceantes están entre las principales causas. También el poco cuidado durante la etapa infantil, ya que la piel que desde joven ha estado más expuesta al sol tiene más posibilidad de sufrir cáncer, sobre todo si hay algún tipo de quemadura en esas edades. "Los niños deben llevar ropa adecuada, gafas, gorra y sus padres deben también dar ejemplo", añadió Herrera.

Sin embargo, el riesgo crece mucho más para aquellos que también acudan a ponerse morenos a las cabinas de bronceado. Según Herrera, los "adictos" a estos aparatos tienen seis veces más posibilidades de padecer melanoma -el cáncer cutáneo más peligroso-. Básicamente, "porque 15 minutos de exposición a estos rayos UVA equivalen a todo un día al sol en la playa en pleno agosto", indicó Herrera.

El experto dermatológico afirmó ayer que alrededor del 93% de los casos de cáncer de piel tienen curación (la cifra baja al 85% en el caso de los melanomas), "aunque lo mejor, sin duda, es la prevención", explicó el doctor. De hecho, afirmó que cualquier persona que detecte un lunar nuevo, "que cambie de color, de forma, de tamaño, pique, sangre o supure" debe acudir al servicio dermatológico para ver si se trata de un cáncer. Eso sí, también aseguró que el perfil del paciente suele superar los 55 años en el caso del melanoma y 60 ó 70 años respecto a los tumores basocelulares y espinocelulares, los tres más comunes. Eso sí, la incidencia es baja ya que el primero sólo afecta a 6 de cada 100.000 personas, el segundo a 22 y el tercero a 100 de cada 100.000 ciudadanos.

El año pasado cerca de 1.800 personas se acercaron hasta el Servicio de Dermatología del Hospital Clínico Universitario para realizar algún tipo de consulta, de los que 1.300 repitieron. "Entre un 12 y un 15% de consultas tienen que ver con el cáncer de piel", concluyó el doctor Herrera.

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