El Clínico logra recortar a la mitad la espera en Urgencias

  • El hospital ha reducido en un 25% el número de pacientes que aguardan una operación · El centro hizo en 2011 más intervenciones, más consultas y más pruebas

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El Clínico ha reducido el tiempo de espera media en Urgencias a la hora de ingresar en el hospital, uno de sus talones de Aquiles y que más quejas ha suscitado en los últimos años. La demora promedio se sitúa en seis horas, más de la mitad de caída con respecto a 2010.

El balance de 2011 presentado ayer por su gerente, Tomás Urda, refleja una fuerte presión asistencial sobre este centro sanitario que el año pasado tuvo más ingresos, más operaciones, más intervenciones sin hospitalización (cirugía mayor ambulatoria), más pacientes de hospital de día, más consultas externas y más pruebas diagnósticas con respecto al ejercicio anterior (ver tabla comparativa). Pese a esta fuerte demanda, el Clínico logró reducir el año pasado el número de pacientes que aguardaban una operación así como los días de espera para entrar en quirófano. También recortó el tiempo de estancia media en el hospital y el de espera en Urgencias.

"El hospital ha consolidado la calidad asistencial y la eficiencia gracias a la corresponsabilidad de los profesionales y al trabajo en equipo", concluyó Urda. El incremento de las camas disponibles tras la finalización de la obra de la torre A y la mejor gestión de los recursos del centro sanitario explican que se hayan recortado los tiempos de espera pese al incremento de demanda asistencial. Comparando 2010 y 2011, solo se han mantenido estables las urgencias atendidas -unas 150.000 anuales- y los partos -alrededor de 1940 al año-.

La mayor rotación de las camas permitió recortar la estancia media de los pacientes en el hospital de 9,48 a 8,14, lo que supone 1,35 día menos. A su vez, este dato significa que se ahorraron 22.000 estancias hospitalarias, lo que se traduce en 60 camas más disponibles cada día. De ahí que el índice de ocupación de camas pasara del 95% al 88%. A su vez, eso evita que se suspendan operaciones por falta de camas. "La desprogramación ahora es una anécdota", aseguró Urda.

El logro se produjo por una respuesta diagnóstica más rápida, una mejor coordinación entre los especialistas que atienden a los enfermos y el impulso dado tanto a las operaciones sin ingreso (CMA) como al Hospital de Día Médico.

El año pasado se hicieron 21.800 intervenciones, unas 1.700 más que en 2010 (8% más). Pese a este incremento de demanda quirúrgica, el hospital logró recortar en un 25% el número de pacientes pendientes de una intervención -ya que de 3.038 en 2010 pasaron a 2.446 en 2011- y reducir la espera en ocho días.

La actividad sin hospitalización fue una de las claves para la optimización de los recursos. La cirugía sin ingreso (CMA) pasó de 7.486 intervenciones en 2010 a 9.880 en 2011, un 32% más. Además, el Hospital de Día Médico atendió el año pasado a 53.218 enfermos, casi 11.400 más (27%) que en en 2010.

La reordenación del área de Radiodiagnóstico permitió aumentar la capacidad para hacer más pruebas. De hecho, se incrementó el número de TAC, resonancias magnéticas y ecografías (ver tabla) realizadas. La demanda de consultas externas también subió. Exactamente un 13%, al pasar de 568.176 en 2010 a 642.911 en 2011.

Urda reconoció que lo que se ha demorado ha sido el plan para regular las visitas, que se pretendía aplicar en 2011 y que, aunque ya está elaborado, todavía está pendiente de tratar en la Comisión de Participación Ciudadana. La razón del retraso ha sido que el hospital prefirió priorizar el trabajo interno con los profesionales para agilizar la actividad asistencial a fin de recortar los tiempos de espera, reducir el número de pacientes que aguardan una operación y aumentar el número de camas disponibles.

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