Comerciantes de la calle Nueva se quedan sin luz más de tres horas

  • Un fusible fundido fue la causa por la que decenas de negocios se quejaron ayer de una situación que se ha repetido más veces

"Viernes, rebajas y en crisis. Hay que poner solución, esto se repite demasiado". Milagros Muñoz, propietaria de un establecimiento en la calle Nueva, confesó ayer que varios integrantes de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico están dispuestos a demandar a Endesa, ya que no es la primera vez que se dan este tipo de problemas con la compañía. "En cuanto se formule el escrito no tendré ningún problema en pasárselo a la presidenta", remarcó Salvador Portillo, tesorero de la asociación. Según fuentes de Endesa, el problema lo provocó un fusible de baja tensión fundido en uno de los centros de distribución eléctrica de la calle Nueva.

Dos técnicos de Melfosur, subcontrata de Endesa encargada de reparar estas averías, aseguran que acudieron al lugar en cuanto se les avisó: "Ha habido suerte de que no se haya dañado el transformador, si no habríamos tardado mucho más tiempo". El problema se dio a las 10:00 y no fue resuelto hasta las 13:00. Isabel, dueña de la franquicia Misako en la calle Nueva, tuvo que acudir al local en cuanto recibió la llamada de una de sus trabajadoras indicándole que no había luz y no podía abrir la tienda. La empleada había entrado para prepararlo todo antes de abrir al público y cuando fue a abrir la persiana eléctrica comprobó que ésta no funcionaba, al igual que toda la instalación eléctrica del local. "Hasta las doce y media hemos permanecido cerrados perdiendo un montón de ventas".

Una de las más indignadas en el día de ayer era Milagros Muñoz, dueña de Vivés Rocher de la calle Nueva. "En la planta de arriba tengo una clínica de estética y he tenido que cancelar todas las citas programadas". Ella no cerró la tienda, pero asegura haber perdido unos 800 euros de ganancias en esas tres horas. "Si el estado de nervios se midiese con dinero, la cifra habría sido tres veces mayor", dijo. La propietaria confesó haber llamado al menos diez veces a la compañía eléctrica: "Al principio me dijeron que el problema era mío, después que se trataba de una avería general y tratarían de averiguarlo. Tienen que poner remedio a esto, sucede al menos dos veces al año".

El apagón llegó también a la perfumería Primor, donde María, responsable de tienda, mostraba su indignación "Han tardado tres horas entre venir y arreglarlo. Estamos muy molestos porque estamos a oscuras, no podemos cobrar con tarjeta, no podemos usar la caja y no se pueden usar las escaleras mecánicas". Además, añadió que no es la primera vez que sucede. En la peluquería Frank, Rosa lamenta haber perdido más de 500 euros en la mañana. "Se han ido diez personas con las cabezas mojadas y dos clientes con el corte a medio hacer, además de todas las personas que se han ido sin poder ser atendidas", explicó la encargada del local. Por su parte, Elías, encargado de Kilómetro, explicó que precisamente ayer esperaban una gran llegada de turistas. "La gente veía la luz apagada y no entraba, perdimos más de 500 euros", lamentó.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios