CASO TROYA

Condenan a Martín Serón con 15.000 euros de multa por intromisión al honor de un testigo

  • En la sentencia, se declara que determinadas expresiones de Martín Serón en prensa "son constitutivas de intromisión ilegítima en el honor

Comentarios 5

Un juzgado de Coín ha condenado al alcalde de la localidad malagueña de Alhaurín el Grande, Juan Martín Serón, a pagar 15.000 euros por daños y perjuicios ocasionados por expresiones vertidas públicamente sobre un promotor, que fue el denunciante en el caso 'Troya', contra la corrupción urbanística en dicho municipio, en el que está acusado el regidor.

En la sentencia, se declara que determinadas expresiones de Martín Serón en prensa "son constitutivas de intromisión ilegítima en el honor", estimando parcialmente la demanda presentada por el hombre, en la que se argumentaba que el alcalde habría realizado imputaciones que "lesionarían gravemente" su dignidad, como que "sería un maltratador de mujeres", para "amedrentarlo", ya que "habría sido testigo protegido" en un procedimiento contra el regidor.

Por contra, la representación del alcalde se opuso a la demanda, en la que se reclamaba inicialmente 60.000 euros, al considerar que no había voluntad de atentar contra el honor sino manifestar que "la persona que le había denunciado no merecía credibilidad" y se apuntaba que el móvil "no sería impedir que declarara como testigo en la operación 'Troya' o amenazarle".

La sentencia señala que en determinadas manifestaciones el derecho a la libertad de expresión "es preferente", pero otras "son innecesarias" en el contexto en el que se hicieron. "Son palabras superfluas, que constituyen exceso verbal y no están amparadas por el derecho a la libertad de expresión por no estar relacionadas con el contexto en el que se desarrollan ni con el interés general de la información en el ámbito en el que se profieren", se indica.

En la resolución, que se puede recurrir, se añade que "si bien en una ocasión tuvo que soportar el calificativo de maltratador, no estaba obligado a que cada vez que compareciera Juan Martín Serón en un acto público tuviese que recordar dicha circunstancia pues ello era irrelevante para la formación de la opinión de los ciudadanos, implicando un menoscabo para la dignidad del actor".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios