Consumo alerta de la existencia de 421 juguetes peligrosos en la provincia

  • Las federaciones de consumidores afirman que lo recomendable es comprar sólo juguetes homologados y de calidad contrastada, así como vigilar algunas propiedades tales como que el artículo no tenga aristas cortantes para evitar lesiones

La falta de seguridad en los productos infantiles sigue a la orden del día pese a los numerosos controles que se realizan. Consumo lo deja de manifiesto y alerta de la existencia de hasta 421 juguetes peligrosos en la provincia malagueña. Según informa la delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, para la presente campaña de Navidad, se han inspeccionado todo tipo de productos destinados al juego en niños de edad inferior a 14 años.

Los controles se centran en aquellos productos considerados como más peligrosos por el riesgo de que se desprendan piezas que puedan provocar la asfixia del menor. Así, las principales alertas de la Junta se concentran en las pistolas, los arcos con flechas y las bicicletas, por riesgo de lesiones en general; los disfraces, por riesgo de intoxicación e incendio; los muñecos de goma y artículos de madera, por intoxicación y lesiones oculares; y el yo-yo, por estrangulamiento.

Aunque la tendencia actual es que los juguetes tengan cada vez mayor control de calidad y normas de seguridad, las federaciones de consumidores, como Al-Andalus, dicen que no hay que confiarse y recomiendan comprar sólo juguetes homologados y de calidad contrastada. Igualmente, consideran que se debe cuidar que el juguete no presente aristas cortantes o puntas peligrosas; que los engranajes de éstos queden ocultos y no sean accesibles para el niño; que los materiales empleados sean sólidos, resistentes y no sean inflamables; y que su tamaño o el de sus piezas, en caso de niños menores de tres años principalmente, sea suficientemente grande para que no puedan ingerirlo.

En el caso de los juguetes que proporcionen movilidad, según las federaciones de consumidores, habrá que vigilar que éstos sean inofensivos, de fácil manejo y que incorporen un sistema de frenado adecuado a la energía del juguete, además es importante saber que ningún juguete de este tipo, ni ninguna de sus partes, lleve más de 24 voltios de tensión. Finalmente, otra de las recomendaciones que realizan para evitar poner en peligro la seguridad de los niños, es retirar de su alcance los envoltorios de los juguetes una vez se hayan sacado, ya que pueden ser peligrosos. Los plásticos blandos pueden causar asfixia, mientras que los plásticos duros presentan riesgos de cortes.

Para distinguir un juguete seguro de uno que no lo es, desde la Junta de Andalucía recomiendan comprobar si el embalaje o folleto cumple con las exigencias e informa sobre el marcado comunitario de seguridad, los datos del fabricante y las instrucciones y condiciones recomendadas para su uso. Además, las federaciones recuerdan que la legislación actual prohibe los juguetes que por su forma, color, sabor, volumen o presentación, se puedan confundir con alimentos.

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