Cortafuego al cáncer hereditario

  • Una técnica de reproducción asistida permite que nazcan niños sanos y que toda su descendencia quede libre de la enfermedad · Sólo es para aquellos casos en los que se conoce la mutación que lo provoca

Los avances en reproducción asistida permiten que desde hace un par de décadas nazcan niños libres de enfermedades graves. Las patologías a las que se les ha puesto cortafuegos ascienden ya a unas 120. Una de las últimas es el cáncer hereditario. En Málaga ya hay clínicas que ofrecen esta opción.

El avance no debe generar falsas expectativas. Primero, porque apenas el 5% de los cánceres son hereditarios. Segundo, porque la técnica -llamada diagnóstico genético preimplantacional (DGP)- solo puede utilizarse en aquellos tumores hereditarios en los que se conoce cuál es la mutación que los provoca. Pero el DGP aporta una solución para ciertas parejas que quieren tener hijos sanos y que de no acudir a esta técnica con un 50% de probabilidades le transmitirían un cáncer.

"La ventaja es que se puede evitar el cáncer hereditario para ese bebé y para toda su descendencia porque se corta radicalmente la línea sucesoria de la enfermedad", explica Miguel Lara, embriólogo del Centro Gutenberg. En Málaga, el DGP comenzó a utilizarse a partir de 2004 para patologías como hemofilia, talasemia, fibrosis quística, atrofias o síndrome de X frágil, entre otras. En 2009, se añadieron aquellos cánceres hereditarios en los que se conoce la mutación. El diagnóstico genético preimplantacional es similar a una fecundación in vitro (FIV). El óvulo y el espermatozoide se unen en laboratorio. Pero una vez logrado el embrión, en vez de transferirlo a la madre como se haría en una FIV normal, antes se le hace una biopsia. Los embriones enfermos se descartan. Es decir, que se hace una selección genética para desechar los que no están sanos. Solo los que están libres de la patología se le transfieren a la madre. En el caso del cáncer hereditario, el proceso es el mismo. Pero hasta que no se descubrió cuál era la mutación, esta patología no pudo añadirse al listado de enfermedades susceptibles de DGP. El Centro Gutenberg ha hecho un centenar de casos de diagnóstico genético premplantacional para otras patologías y un par para cáncer hereditario.

No es una técnica fácil porque los embriones tienen que tener calidad para ser viables, deben ser sanos y luego hay que conseguir el embarazo. La clínica tiene un porcentaje de éxito en DGP que de media ronda el 40%. Pero Lara aclara que, como siempre en reproducción asistida, cuanto más joven sea la mujer, mejor. Porque el tiempo juega en contra. A más edad, menos probabilidad de lograr el embarazo.

Y para colmo, el diagnóstico genético preimplantacional suele requerir una tramitación que demora el proceso porque hay casos en los que se necesita la autorización expresa de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida (CNRA). Para aquellas patologías que ya se han autorizado con anterioridad no es necesario el trámite. Pero siempre que se incorpora una nueva enfermedad es imprescindible obtener el permiso de la CNRA. Y los cánceres hereditarios, de momento, tienen que solicitar caso por caso esa autorización lo que puede demorar más de seis meses el inicio de la reproducción asistida. El problema es que cada clínica conoce qué enfermedades le han sido autorizadas con anterioridad, pero ignora las permitidas en otros centros. De ahí que los profesionales reclamen al Ministerio de Sanidad que publique una lista que se actualice de forma constante con las patologías que se van incorporando para agilizar la tramitación. La sanidad pública ofrece el DGP de forma gratuita. En las clínicas privadas cuesta dinero, pero el listado de patologías que cubren es más amplio y la lista de espera, más corta.

El coste de una reproducción asistida con diagnóstico genético preimplantacional para cáncer hereditario puede rondar los 10.000 euros. Y no siempre está garantizado el embarazo porque primero hay que conseguir embriones viables y sanos y luego lograr su implantación. Pero, aunque el porcentaje de éxito no sea del 100%, ya la ciencia ofrece una salida para atajar ciertos casos de cáncer que antes eran una herencia indeseable.

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