Cuidado con volar a través de internet

  • Facua enumera quince posibles trampas a la hora de adquirir el billete de avión Las compañías aéreas se aprovechan cada vez más de los compradores en la red

Viajar en avión hoy en día está al alcance de cualquier persona, se puede encontrar desde vuelos baratos a verdaderos chollos, siempre que sepas buscar bien en internet, pues se pueden descubrir maravillas y planificar un viaje de ensueño al completo.

Pero de internet, en estos casos concretamente, uno se tiene que fiar poco o muy poco, andar con pies de plomo en cada paso, leer bien la letra que cada vez es más pequeña, y no confirmar nada hasta estar totalmente seguro de lo que uno ha hecho.

Desde Facua se quiere hacer un llamamiento a todos los consumidores que se sienten traicionados o afectados en algún momento de la operación, pues se trata de irregularidades ante las que los usuarios deben reclamar ya que tienen derecho a recuperar las cantidades cobradas ilegalmente o incluso íntegro el importe del billete, recibir una compensación económica o incluso una indemnización por daños y perjuicios.

Son quince las técnicas que pueden impedir volar o estafar a los clientes, aunque algunas tienen indemnización, como los retrasos horarios, el overbooking, desaparición de equipaje, que el vuelo se cancele...

Entre los posibles abusos que se pueden cometer a la hora de comprar un billete en internet, Facua ha enumerado unos cinco, aunque nadie dice que no puedan ser más, pues cada vez más las compañías intentan que piquemos en sus innumerables y codiciosos trucos.

Las cinco técnicas, desde el punto de vista del vendedor, o cinco trampas, desde el punto del comprador y gran afectado, son las clásicas que nos ocurren cada vez que pagamos vía on line nuestro billete.

La primera de ellas, es todo un clásico, ocurre cuando comparas entre distintas ofertas , y a la hora de volver a la página donde encontraste la mejor oferta, el precio, de repente, ha subido. Puede que durante ese tiempo la compañía vendiese varios billetes y decidiera aplicar un incremento, quien sabe; ¿Por que pensar mal? Pero normalmente, lo que suele ocurrir, es que cuando durante tu primera visita, la web se queda con tu IP y comprueba que sigues interesado, te muestra un precio más alto para que la compres al instante y no la dejes escapar.

Pero la más común, sin duda, es que te cobren un suplemento por pagar. Por pagar con tarjeta, claro, la única vía que puedes utilizar si realizas la compra on line. Todavía hay compañías, sino son casi todas, las que aplican este recargo y eso que la ley es bastante tajante en este aspecto.

Otra que junto a la anterior es de las más comunes, es la de colar un seguro porque piensas que si no lo contratas viajas sin ninguno. El precio del billete ya lleva incluido por ley el seguro obligatorio de viajeros. Y la legislación europea prohibe que en las contrataciones por internet aparezcan preseleccionados los servicios adicionales.

También existe que te carguen un plus por elegir asiento cuando te obligan a elegir asiento, algo que carece de sentido lógico.

La quinta, y supuestamente última, es que no te confirmen la compra del billete tras realizar el pago, y para averiguar qué ha pasado tengas que llamar a la línea 902 o, en el peor de los casos, a un fraudulento 807, saliéndote más cara la llamada que el vuelo en sí, exagerando un poco, claro.

Por eso, cuando vayas a planear una escapada, unas vacaciones o un viaje obligado, piensa en cómo comprar el billete, porque aunque sea más cómodo hacerlo desde casa, sentado en frente de tu ordenador , lo barato, a veces sale caro.

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