Denuncian que se está reduciendo el área de Ginecología del Materno

  • Profesionales lamentan la "brutal disminución de consultas" y la dificultad de acceso de pacientes de los centros de salud

El área de Ginecología y Obstetricia del Materno se desinfla, pierde músculo. Para que las listas de espera no se disparen, se dificulta el acceso de pacientes de los centros de salud y los hospitales comarcales. Así se cuadran los números "a la baja". Esa es la situación que describen algunos profesionales de la unidad, que lleva viviendo un conflicto larvado desde hace unos dos años.

Según esta versión, desde la dirección de Ginecología se propicia la sectorización, es decir que el Materno atienda sólo a las mujeres de los centros de salud y hospitales comarcales adscritos al Carlos Haya, lo que bloquea el acceso a las demás. "Las pacientes que no corresponden a su área de referencia tienen las puertas cerradas, salvo que muevan la maquinaria burocrática de la libre elección de hospital", explicó un profesional.

El resultado -según estos profesionales- son "consultas y plantas del Materno vacías porque no llegan las mujeres, saturación de los servicios del Clínico y flujo de pacientes hacia consultas y hospitales privados". El centro lo niega. Es más, una fuente de la Administración sanitaria aseguraba ayer que las críticas -que se centran en la gestión de la dirección de la unidad- son producto del rechazo al intento de su responsable, Ana Belén Espejo, de "poner orden y control" para que se cumpla la jornada laboral íntegra y se acabe con la práctica de algunos profesionales de colar a enfermas de sus consultas privadas.

Pero los profesionales dan otra visión de lo que ocurre en el área. Dicen que se está produciendo una "descapitalización del servicio", que cada vez se parece más al de "cualquier hospital comarcal", que hay "una pérdida paulatina de prestaciones", que el Clínico está absorbiendo a pacientes que "son rechazadas por el Materno" y que se reduce el número de pacientes nuevas que llegan al hospital.

El resultado -aseguran- es que se está produciendo "una brutal disminución del número de consultas", que la actividad ha caído entre un 30 y un 40% con relación a 2014 y que pacientes con enfermedades ginecológicas serias son operadas en el área de Urgencias.

"Hay bastante malestar, pero muchos contratados se deben al silencio. El Materno ha perdido bastante de lo que era", dijo otro profesional. En síntesis, denuncian que la dirección de la unidad "cierra el grifo" al acceso de muchas pacientes para que "le cuadren las listas de espera". Una situación de la que hacen responsable a la dirección de la unidad, "no a la gerencia". De hecho, apuntan que siendo ésta la misma para el Regional y el Clínico, "la forma de gestionar los servicios es muy diferente".

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