Detenido un grafitero autor de más de 200 pintadas en comercios e iglesias

  • El arresto es acogido con júbilo por los empresarios por el daño económico causado

Es difícil dar cinco pasos seguidos por el centro de la capital sin toparse con su firma. Las persianas de los comercios y las fachadas de algunas iglesias eran sus objetivos preferidos. Y siempre la misma palabra: Plaka. La Policía Local de Málaga ha culminado una laboriosa investigación que se ha saldado con la detención del grafitero apodado de la misma forma y al que se considera supuesto autor de más de 200 pintadas con un gran perjuicio económico y estético para los comerciantes.

Fuentes policiales señalaron que el arrestado es un joven de unos 20 años de edad, quien se negó a declarar ante los agentes municipales una vez fue capturado. Su detención se comenzó a fraguar en los últimos días después de que fuese finalmente identificado y localizado como resultado de las pesquisas que iniciaron los efectivos del Grupos de Escoltas, Menores y Atención Ciudadana (Gemac).

Las citadas fuentes manifestaron que la investigación del caso sigue abierta, ya que hay indicios que apuntan a la posibilidad de que contase con la colaboración de más personas.

El joven estaría acusado de daños en propiedad privada y mobiliario público, a los que se uniría en patrimonio histórico, ya que también hay grafitis suyos en diversas iglesias y monumentos.

La captura de Plaka se convirtió en una prioridad para la Policía Local debido al gran perjuicio económico y estético que estaba causando entre los comerciantes del centro, aunque también ha realizado pintadas en otras zonas de la capital. Por este motivo se realizaron dispositivos especiales que finalmente han dado sus frutos.

La noticia de esta detención fue recogida ayer con gran júbilo por el presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro histórico, Rafael Prado, quien pidió "que pague, porque el daño que ha hecho es mucho". Éste señaló que hubo empresarios "que se dieron por vencidos" y que el colectivo contactó con una empresa que ofertaba un producto químico antigrafitis. "El perjuicio económico para cualquier negocio es altísimo porque la limpieza o repintado de la fachada supera los 200 euros", explica Prado, quien señala que hay quienes han tenido que pagar varias veces al mes.

"Nos alegramos muchísimo de que haya sido detenido, pero nos preguntamos en cuánto tiempo estará en la calle", manifestó, al mismo tiempo que alertó de la presencia de otros grafiteros.

El arresto de Plaka es el segundo de un grafitero en serie que se produce en la capital en los últimos meses, ya que previamente cayó Flor, quien realizó unas 150 pintadas por despecho, como él mismo declaró.

La peculiaridad de este último es que llegaba a realizar grafitis a gran altura, por lo que se supone que utilizaba una escalera u otros elementos para llegar hasta un primer piso.

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