Detienen a siete personas por el crimen de Estepona, pero no al autor material

  • Intentaban enviar un alijo de cocaína · Se vincula a la red con el fallecido, considerado un peligroso delincuente y que pudo trasladarse a la Costa tras el asesinato de un jefe de un clan rival en Irlanda

En menos de 24 horas la Policía Nacional ha encauzado la investigación del asesinato del traficante irlandés que fue acribillado el lunes en una urbanización de Estepona. Seis súbditos británicos, entre los que se encuentra un menor de edad, y un ciudadano irlandés han sido detenidos como miembros de una red de narcotraficantes a los que se ha intervenido 115 kilos de cocaína y que son vinculados con el asesinato. Fuentes cercanas al caso señalaron que entre los arrestados era improbable que se encontrase el autor material del crimen y opinan que éste podría pertenecer a una organización rival.

La Comisaría Provincial informó ayer de que el fallecido, identificado como Paddy Doyle, de 28 años, podría estar relacionado con una red dedicada al tráfico de cocaína que ha sido descubierta en Estepona.

Durante la investigación del tiroteo, agentes de la Comisaría de Estepona intervinieron una partida de 115 kilogramos de cocaína que estaba oculta en dobles fondos habilitados en muebles, que a su vez se encontraban en un camión para ser transportados.

En la operación fueron detenidos seis británicos, entre ellos un menor de edad, y un ciudadano irlandés.

La Policía investiga si existe conexión entre esta red de narcotraficantes y el homicidio, ocurrido el lunes en la calle Mejorana de la urbanización Bel-Air de la citada localidad, aunque todo indica que la víctima tenía relación con ella.

Las fuentes consultadas señalaron que, según los primeros indicios, entre los detenidos no se encuentra el autor material del asesinato, por lo que la principal hipótesis es que haya sido víctima de algún grupo rival. No obstante, señalaron que es aventurado decir que detrás se encuentre otra banda irlandesa con la que supuestamente estaba enfrentada y cuya lucha se ha cobrado la vida de diez personas en este país, según publica publicó ayer el periódico Independent, que vincula a Doyle con el asesinato del jefe de este clan cuando se dirigía a un concierto de Phil Collins.

El carácter soberbio del fallecido, que se había trasladado a la Costa del Sol hace aproximadamente dos años, supuestamente huyendo de posibles represalias por este crimen, pudo crearle enemistades con clanes del narcotráfico ya asentados en la provincia.

Las citadas fuentes manifestaron que, aunque no se le consideraba uno de los elementos más conflictivos que se habían asentado en la zona, es cierto que lo calificaban como peligroso. "Es uno de los malo, malo", describieron.

Doyle estaba acompañado en el momento del tiroteo por sus compatriotas Gary Hutch, condenado en 2001 a seis años de cárcel por robo, y Freddie Thompson, otro conocido delincuente de Dublín, según informó la agencia Efe. Inicialmente se informó de que la víctima iba acompañada de una sola persona, pero fueron dos las que después acudieron al lugar del crimen.

Los tres hombres supuestamente son miembros de la banda del distrito dublinés de Drimnagh-Crumlin inmersa en una sangrienta disputa con otra banda rival por asuntos de drogas.

La Garda, policía irlandesa, ha enviado a Estepona un agente para colaborar con los policías malagueños en la investigación del asesinato. La policía irlandesa asegura que Doyle era un personaje relevante dentro del hampa dublinés por su crueldad, y opina que su asesinato tendrá graves repercusiones en su organización.

Según el relato de una vecina, el fallecido recibió dos impactos de bala en la cabeza al salir de un vehículo todoterreno y ser tiroteado desde un turismo.

El vehículo 4x4 presentaba cinco orificios causados por impactos de bala, varios de ellos en el cristal delantero y uno en la puerta del copiloto.

El conductor del vehículo disparado, que resultó ileso en la refriega, perdió durante el tiroteo el control del coche y colisionó contra una farola, según declaró una testigo, quien también comentó que se hallaron ocho casquillos de bala en el lugar del suceso.

Las fuentes consultadas explicaron ayer que se va a agotar el plazo de detención de los siete detenidos, a los que ya se les ha comenzado a tomar declaración. Éstas manifestaron que las detenciones "han abierto una línea de investigación muy importante para resolver el caso", pero recordaron la extrema dificultad que conllevan estos casos, ya que estos delincuentes se desenvuelven en ambientes muy cerrados y es probable que el autor del crimen haya abandonado ya la provincia.

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