Emasa se hará cargo del suministro de agua de 30 familias de El Palo

  • Los vecinos, que hasta ahora eran abastecidos por una entidad de conservación, han firmado un acuerdo con la empresa municipal tras el auto dictado por un juez

Las 30 familias de la urbanización Andasol, situada en la zona de Miraflores de El Palo de la capital, serán abastecidas por la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa). Tras más de un mes de negociaciones, la empresa de abastecimiento ha decidido hacerse cargo del suministro de agua de estos vecinos que adeudan casi 30.000 euros a la entidad urbanística de conservación que hasta ahora se encargaba del servicio a pesar de no pertenecer legalmente a ella.

El acuerdo se cerró ayer después de que un juez dictara hace un mes un auto por el que obligaba a la urbanización a contratar el servicio con Emasa. La decisión del magistrado se adoptó tras la denuncia que los vecinos presentaron contra la entidad urbanística de conservación Miraflores de El Palo por cortar el pasado 13 de diciembre el suministro de agua a esta urbanización que mantenía una deuda de 79.239 euros.

El lunes acabó el plazo dado por el juzgado para que los vecinos solucionaran el problema, aunque durante este mes la entidad de conservación se ha hecho cargo del abastecimiento para no dejar sin agua a las 30 viviendas afectadas.

Según confirmó ayer a este periódico el gerente de Emasa, José Luis Rodríguez, "hasta ahora habíamos mantenido una postura al margen de este asunto, aunque ante el auto del juez no hemos tenido más que remedio que buscar una solución".

El convenio firmado con los vecinos recoge que éstos deberán asumir casi la totalidad del coste que supondrá adaptar las redes de abastecimiento de la zona, mientras que la empresa municipal financiará el 20 por ciento. Las obras tardarán unos tres meses, por lo que hasta entonces la urbanización deberá abastecerse del agua de la entidad urbanística con la que mantiene un litigio desde hace varios años.

Modesto Aranda, abogado de esta entidad, aclaró ayer que la urbanización Andasol "nunca ha pertenecido a la entidad urbanística de conservación", sino que "fue el propietario y promotor el que prorrogaba al resto de las viviendas el agua que recibía de la red".

Pero, según explicó, el año pasado la entidad presentó una reclamación civil por el impago de este servicio en el Juzgado de Primera Instancia número 14 de Málaga que aún mantiene abierto el caso. Ante la negativa del propietario a abonar la deuda contraída, la entidad de conservación le notificó previamente la interrupción del suministro de agua.

En una situación muy similar se encuentran el instituto Mediterráneo y el colegio Unamuno de la zona. Ambos centros también mantienen una deuda con la entidad de Miraflores de El Palo por el servicio de suministro de agua prestado en los últimos años.

Según Aranda, el primero dejó de pagar la factura del agua en 2001 y ya acumula una deuda de casi 44.000 euros, que también han sido reclamados administrativamente. "La constructora nos pidió en 1994 el enganche a la red de forma temporal mientras duraban las obras y aún se le sigue dando agua".

Más complejo es el caso del colegio Unamuno, el único de los afectados que sí pertenece a la entidad de conservación, ya que "ha puesto un candado para que no podamos leer el contador", afirmó.

El consejo de administración de la entidad está estudiando presentar un concurso de acreedores que designe un administrador para recuperar los 78.658 euros que adeuda desde octubre de 2006. Además, el abogado confirmó que se está preparando una denuncia contra el colegio ante la imposibilidad de saber el agua que consume.

Responsables de Emasa tienen previsto reunirse en los próximos días con ambos centros para abordar este asunto y llegar a una solución, ya que el auto del juez también les obligaba a contratar el servicio con la empresa municipal en el plazo de un mes.

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