Emasa estudia usar arcilla para tratar el agua y reducir el gasto

  • El laboratorio de la empresa desarrolla junto con la UMA un proyecto único para tratar de sustituir los reactivos químicos por un producto natural y más barato

Es diez veces más barata, más fácil de conseguir y además natural. La Empresa Municipal de Agua (Emasa) lidera junto con la Universidad de Málaga un proyecto de investigación pionero que busca que sustituir el uso de productor químicos por la arcilla para tratar el agua que luego distribuirá por los hogares malagueños. Todavía está en fase de laboratorio, pero en unos meses se hará la prueba piloto que permitirá decidir si es o no viable.

Todo apunta a que sí y que en futuro será la arcilla la encargada de eliminar del agua las partículas en suspensión que trae cuando entra en la planta desalobradora de El Atabal para ser tratada antes de verterla a la red de abastecimiento. Hasta ahora lo que se usa es un producto químico llamado cloruro férrico durante la fase de decantación, es decir, el proceso en el que se deja el agua en reposo para que se asienten en el fondo todas las partículas que trae consigo. Pero para que este proceso sea más rápido es por lo que se usan estos productos conocidos como floculantes. Es lo que la responsable del laboratorio de Emasa, Rocío Pérez, explicó a este periódico que se echa al agua para que formen flóculos o una especie de grumos a los que se adhieren las partículas "y que al pesar más caen a mayor velocidad al fondo".

Las pruebas realizadas hasta ahora han determinado que la arcilla es capaz de desempeñar la misma función, con la ventaja de que es "mucho más económica y disponible en el mercado local", aseguró el gerente de Emasa, José Luis Rodríguez. La obtención de cloruro férrico es cada vez más difícil dado que existen muy pocos proveedores en todo el mundo y "sólo tenemos una reserva garantizada para quince días", señaló, lo que les ha llevado a buscar nuevos métodos más seguros.

La dificultad para abastecerse de productos de este tipo se acentúa aún más si se tiene en cuenta que Emasa necesita 1,5 millones de kilos al año o, lo que es lo mismo, unas 115 toneladas al mes para tratar los entre cuatro y cinco hectómetros cúbicos de agua potable que la planta de El Atabal trata mensualmente. Al año eso supone para las arcas de la empresa municipal de agua de la capital un desembolso de unos 400.000 euros, que en el caso de que finalmente decida optar por la arcilla ese gasto se reduciría hasta los 50.000 euros anuales.

Pero no todo son ventajas. El uso de la arcilla en el proceso de decantación del agua prepotable obligaría a utilizar más cantidad que cloruro férrico. Unas 500 toneladas al mes frente a las 115 de éste último, y además también generaría una enorme cantidad de lodos que posteriormente habría que tratar en la depuradora del Guadalhorce. Pero aún así, Emasa asegura que es más rentable y "ofrece plenas garantías".

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