Esfuerzo internacional para sacar a todos del edificio donde está Jorge

  • Una grúa enorme consiguió levantar parte del techo del inmueble, lo que aceleró el trabajo de los equipos de rescate

El equipo SPUSAR02 de la UME realiza tareas de búsqueda y rescate en el edificio durante la madrugada del viernes. El equipo SPUSAR02 de la UME realiza tareas de búsqueda y rescate en el edificio durante la madrugada del viernes.

El equipo SPUSAR02 de la UME realiza tareas de búsqueda y rescate en el edificio durante la madrugada del viernes. / Unidad Militar de Emergencias

Las catástrofes sacan a veces lo mejor del ser humano en situaciones extremas. En la calle Álvaro Obregón de la Ciudad de México, lugar en el que el malagueño Jorge Gómez quedó sepultado bajo los escombros de un edificio junto a unas 40 personas, los equipos de rescate de diferentes países se afanaban ayer por retirar todos los cascotes posibles para abrirse camino hasta los supervivientes, mientras los ciudadanos de la zona intentaban ayudarles en todo lo posible pidiendo suministros a través de las redes sociales.

Aunque ya habían pasado más de tres días, la esperanza de encontrar a personas con vida no se desvaneció pues se detectaron indicios y los esfuerzos continuaron durante toda la jornada, siempre con las peticiones de ayuda de ciudadanos y voluntarios a través de la etiqueta #AlvaroObregon286 en Twitter.

Peticiones de comida, medicamentos, herramientas, y ropa, como botas con punta metálica para los voluntarios o bebidas energéticas para los equipos de rescate, así como de electricistas, soldadores y carpinteros se sucedían entre mensajes de ánimo a los posibles supervivientes y demandas de más información sobre las labores en la zona.

Gracias a la ayuda de una grúa de grandes dimensiones se pudo retirar parte del techo del edificio, lo que permitió a los rescatadores aumentar el ritmo para penetrar en las últimas plantas del inmueble en torno a las 14:00, hora local, después de que la lluvia y otro temblor retrasaran los trabajos de búsqueda. A Jorge Gómez el terremoto del pasado 19 le pilló en el segundo piso, donde quedó sepultado junto a otras cinco personas al quedarse a asegurarse de que el resto de sus compañeros abandonaba el lugar, según aseguró la familia.

Brigadas de Japón, Israel y de Estados Unidos -la embajadora Roberta Jacobson visitó la zona-, efectivos con perros de la Unidad Militar de Emergencias y militares mexicanos colaboraron codo con codo y continúan haciéndolo por toda la capital, recibiendo los aplausos de los mexicanos cada vez que son relevados.

La fuerza conjunta internacional detectó señales de vida con el uso de perros durante la madrugada del viernes al sábado -hora mexicana-, según declaraciones del responsable de atender a las familias de las víctimas de la brigada española, Rafael García, al medio mexicano La Silla Rota .

Por otra parte, hubo momentos de confusión entre los familiares de las víctimas que aguardaban en la zona expectantes a cualquier noticia. La aparición de la grúa para retirar parte del techo provocó la alarma entre ellos pues temían que el uso de maquinaria pesada pudiera producir más derrumbes.

Esto provocó que se expandiera el rumor de que se había comenzado a usar maquinaria pesada, pero fue desmentido por el voluntario español Juan Luis Torres y Protección Civil de Ciudad de México a través de Twitter.

Asimismo, la familia de Jorge Gómez pidió que se pongan de acuerdo las personas que están trabajando sobre el terreno porque temen que con descoordinación podría morir.

El hermano de Jorge, Alejandro, explicó a Efe que están preocupados por cómo están transcurriendo las últimas horas ya que les llega noticias de que al parecer sus constantes vitales cada vez son más débiles.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios