Málaga

Expertos alertan que la esperanza de vida puede reducirse por el sobrepeso

  • Un estudio confirma que los adolescentes son más altos, pero también concluye que las nuevas generaciones tienen más problemas para mantener los kilos a raya

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Los españoles cada vez viven más años debido al estado del bienestar. Pero la abundancia puede empezar a pasar factura. Algunos médicos alertan que los críos de hoy pueden ver recortada su esperanza de vida con respecto a la de sus padres debido a los problemas con el sobrepeso. Y es que en apenas 20 años la obesidad entre los menores se ha triplicado hasta llegar al 15 por ciento. "Por primera vez en la sociedad del desarrollo, los niños y adolescentes pueden tener unas expectativas de vida menores que sus progenitores", advirtió recientemente el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Vall`dHebron, Antonio Carrascosa.

La frase no es gratuita. Carrascosa ha coordinado un estudio antropométrico realizado en cinco hospitales españoles -entre ellos el Carlos Haya- que concluye que los niños ahora son más altos, pero también más gordos. Juan Pedro López Siguero, endocrinólogo pediátrico del centro malagueño que participó en el trabajo, aclara que la sospecha de que los críos puedan vivir menos años que sus padres es "una hipótesis". Ésta se sustenta en que la obesidad y el sobrepeso acarrean problemas de hipertensión y diabetes que deterioran la salud. "Pudiera ser que se acorte la esperanza de vida", colige el facultativo del Carlos Haya.

Lo que no es una hipótesis sino un hecho constatado es, según López Siguero, que "hemos mejorado en la talla, pero se ha empeorado en el peso". La conclusión se fundamenta en los datos del trabajo. Tras analizar a 32.000 niños y hacer análisis comparativos con estudios de hace un par de décadas, se afirma que los varones son entre 1,4 y 3,8 centímetros más altos y las mujeres, de 2,5 a 4,2 centímetros. Así, la altura en España se asemeja ya a la población europea y americana, aunque todavía es inferior a la de alemanes, suecos y holandeses.

Pero además de este avance, el estudio confirma un retroceso: cada vez hay más niños y adolescentes con problemas de sobrepeso y los que están excedidos en peso, lo están en más kilos que hace unos años. Es decir, que se ha acentuado la intensidad de la obesidad. De hecho, el trabajo -realizado en Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Granada y Málaga- alerta del "desproporcionado" incremento del índice de masa corporal.

La investigación concluye además que la situación es más grave entre los varones. En ambos sexos los problemas de sobrepeso empiezan en torno a los 4 años, pero mientras las niñas comienzan a perder kilos entre los 13 y los 14 años -sobre todo debido a su preocupación por mantener la línea-, los adolescentes continúan ganando peso. López Siguero recuerda que hasta hace unos años los varones empezaban a engordar cuando se casaban. Ahora hay chavales que no han cumplido los 20 y que ya están excedidos en kilos.

Los datos de los 9.000 niños y jóvenes estudiados en Andalucía y aportados al trabajo nacional confirman esta diferencia entre sexos. A los 4 años no hay diferencias: el 15 por ciento -sean niñas o niños- ya tiene sobrepeso. En el caso de las crías, el porcentaje sube de forma constante hasta los 9 años en que el 40 por ciento está por encima del peso ideal. A partir de ahí, se produce un punto de inflexión y las niñas comienzan a soltar kilos. Cuando llegan a los 18, sólo el 15 por ciento está pasada de peso. Entre los chicos el sobrepeso o la obesidad llega a su mayor pico -el 41 por ciento de los casos estudiados- a los 11 años; dos años después que las chicas, algo que los médicos achacan al desarrollo más tardío de los varones. Pero mientras a los 18 años están pasadas de peso el 15 por ciento de las niñas, a esa edad los varones tienen problemas con los kilos en un 33 por ciento de los casos.

"En resumen, este estudio pone de manifiesto que los niños españoles tienen un crecimiento similar [en altura] a otros niños europeos; pero que hay un problema con el sobrepeso, sobre todo en los varones. Estas conclusiones deben ser tomadas en cuenta por la Administración que tiene que poner remedio para evitarlo ya desde los 3 años a fin de impedir que se conviertan en adultos obesos", esgrime López Siguero.

El trabajo refleja además un índice algo más alto de sobrepeso entre los niños andaluces que entre los de las otras provincias españolas estudiadas; una circunstancia que se achaca al mayor nivel socioeconómico de las otras zonas ya que suele haber una relación inversamente proporcional entre obesidad y poder adquisitivo: a menor renta y formación, mayor problema con los kilos de más.

Pero hay más datos a tener en cuenta de la investigación. Por ejemplo, que los primeros problemas para controlar los kilos empiezan sobre los 4 años. "Hay que actuar en educación nutricional porque hay una tendencia precoz hacia el sobrepeso", advirtió el endocrinólogo.

Para ello, es necesario educar a los padres. El facultativo reprueba, por ejemplo, que se tienda a "callar" al niño con chucherías, un acto cotidiano y simple, pero que puede inducirlo a ingerir alimentos dulces y calóricos que a la larga se traducen en más kilos.

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