Expertos dudan de que los Cercanías tengan cabida en el eje mediterráneo

  • La decisión de Fomento de incluir tráficos de mercancías por la costa de Málaga choca con la idea de explotar trenes de alta frecuencia para responder a la gran demanda de viajeros, sobre todo, de la parte occidental

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La decisión del Ministerio de Fomento de dibujar sobre el mapa de las grandes infraestructuras europeas el corredor ferroviario del litoral de Málaga puede que no responda con exactitud a las necesidades reales de la movilidad de, en especial, la parte occidental de la Costa del Sol. Así lo apuntan varios expertos consultados por Málaga Hoy, que coinciden en señalar que el modelo pensado para dar cobertura a la importante demanda de pasajeros de esta zona de la provincia, un Cercanías potente, sería incompatible con los tráficos de alta velocidad y, sobre todo, de mercancías que ahora se ponen sobre la mesa.

Una circunstancia que, en caso de desarrollarse tal y como aparece en los planos del Gobierno, obligaría a ejecutar un recorrido independiente, con lo que ello supone de coste económico. Y los números asustan. La ejecución del tren litoral entre Málaga y Estepona se calcula en unos 5.000 millones de euros, mientras que la prolongación del corredor mediterráneo por la costa andaluza se estima en 11.700.

La salvedad, apuntan estos mismos profesionales, es que la nueva propuesta del Ejecutivo defienda el tránsito de viajeros entre Almería y Algeciras, desplazando los tráficos de mercancías al denominado eje interior, que desde Almería llegaría hasta Granada y Antequera. En este supuesto, que muchos consideran lógico, la opción de que el corredor mediterráneo diese cabida a explotaciones de alta velocidad y Cercanías es factible. Este periódico trató, sin éxito, de obtener más detalles por parte del Ministerio de Fomento, al objeto de afinar en lo que sobre el mapa se observa con un trazo grueso del recorrido. Pero los datos que hay sobre la mesa son claros. Joan Amorós, secretariado general de Ferrmed (consorcio que viene reclamando desde hace años el corredor mediterráneo), precisó que lo expuesto por Ana Pastor incluye pasajeros y mercancías.

"Para Málaga es esencial, porque esta línea, que es la más corta para llegar al corazón de Europa, permitirá ir en una sola noche desde la capital hasta Fráncfort, a lo que hay que añadir el carácter estratégico de la provincia con el norte de África", expuso. Amorós precisó que se tratará de un trazado mixto, que admite los dos tipos de circulaciones, con apartados cada 40 ó 50 kilómetros para que puedan convivir los mercancías y pasajeros. El secretario general de Ferrmed hace el matiz cuando se le pregunta por la posibilidad de dar entrada a trenes de Cercanías. "La aglomeración de Málaga, con el área de Marbella, requiere una línea de Cercanías segregada; debería ser una línea independiente", insistió.

Otro experto consultado fue categórico al insistir en que la demanda real de los más de un millón de habitantes que residen en la franja costera entre Málaga capital y Marbella no pasa por un AVE sino por un tren parecido al Cercanías pero con tiempos más competitivos. Lo expuesto es justamente lo que busca el proyecto del tren litoral, aparcado desde hace años y cuya demanda se calculaba en unos 100 millones de usuarios anuales.

Los estudios apuntaban, en este sentido, que los trenes tendrían una frecuencia de cinco minutos en hora punta (de 7:00 a 10:00), con velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. Al Cercanías, se sumaban dos opciones más de desplazamiento: el regional exprés, un tren de alta velocidad (200-220 kilómetros) con una frecuencia de 15 minutos en hora punta (con seis trenes en funcionamiento), y trenes de largo recorrido entre Estepona y Madrid.

"Un corredor costero enfocado a viajeros no puede ser compatible con unas mercancías", sentenció Carlos Miró, ingeniero. A juicio de este experto, para que la Alta Velocidad sea rentable en este recorrido ha de estar completado por otras circulaciones de media y corta distancia, y ambos conceptos chocan con los mercancías. Por ello, apunta como una opción a analizar el reservar la línea litoral para pasajeros, desplazando las mercancías al eje interior, por Granada y Antequera.

César Blanco, ingeniero de Caminos de la empresa Proser, tiene también sus dudas. "Compatibilizar viajeros y mercancía siempre es complicado, pero no imposible", indica. Sus principales dudas radican en lo costoso de una infraestructura que, de acuerdo con los nuevos parámetros, llevaría el corredor ferroviario desde Almería hasta Algeciras, pasando por Motril y Málaga. "Ya hemos visto las dificultades de ejecutar la A-7 por esa zona, con lo que hay que pensar en lo que supondría un ferrocarril, que necesita de pendientes más suaves, inferiores aún en el caso de los trenes de mercancías", expuso.

Blanco precisa que, no obstante, cualquier actuación de este calado sólo puede dibujarse en el medio plazo, en el caso de la parte occidental de la provincia, que ya cuenta con proyectos redactados, y largo plazo para la parte oriental, que carece de los mismos. "Hacer uno de los tramos de la Costa del Sol occidental puede suponer del orden de seis años", añade.

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