Viaje privado del líder libio muamar gadafi a málaga

Extravagancias menores

  • Gadafi llegó a Málaga con cocinero y traía sus viandas para preparar estofado de cordero.

El líder libio Muamar Gadafi puede ser considerado, entre otras muchas cosas, un personaje extravagante. Pero aún así, su cupo de excentricidades queda muy lejos de los de cualquier estrella de rock de medio pelo. El capricho más exquisito que ha mostrado durante las menos de 20 horas que ha estado en el hotel NH Málaga ha sido enviar a su cocinero particular a la cocina del establecimiento para que le preparara estofado de cordero para cenar. No se trató de un guiso cualquiera. La comitiva había acarreado hasta el hotel todos los ingredientes, incluido el cordero.

Por lo demás Gadafi se ha comportado como un cliente poco quisquilloso. No ha pedido sábanas ni almohadas especiales y cuando se ha reclamado el servicio de habitaciones para pedir frutas, los desayunos o infusiones tampoco ha exigido materias diferentes a las utilizadas por el establecimiento.

Lo único que demandó fue que se montara un tablao flamenco en una sala para uso particular, pero nada más, porque la propia comitiva había ya contratado en Málaga al cuadro que actuó y al que asistió Muamar Gadafi.

Tras la cena, que el resto de la comitiva tomó en otro salón del hotel, Gadafi y gran parte de sus acompañantes asistieron al espectáculo flamenco que se prolongó hasta pasada la media noche. Y después todo el mundo a la cama.

El director del hotel, Andrés Castillo, tiene incluso dudas de la habitación que realmente ha ocupado el líder libio. "Se reservaron entre 80 y 90 habitaciones, incluidas dos suites. Creemos que pudo utilizar una de ellas, pero, la verdad, es que no estamos seguros. Es posible que se fuese a cualquier otra habitación por cuestiones de seguridad".

Ninguno de los empleados del establecimiento pudo entrar en ningún momento en ninguna de las habitaciones reservadas por la comitiva libia. "Era tanto el personal de seguridad que las bandejas con los pedidos que hacían las recogían en el propio pasillo", indica Castillo.

La llegada el domingo de Gadafi al NH Málaga tuvo poca expectación previa. Días antes habían llamado al hotel para comprobar que había habitaciones disponibles. "No nos dijeron para quién y tampoco reservaron, por lo que únicamente intuíamos que a lo mejor podría venir un grupo grande". El domingo a mediodía confirmaron la reserva y pocas horas después llegó la comitiva compuesta por unas 300 personas, entre ellas la treintena de mujeres que conforman su guardia femenina personal.

El director del NH Málaga reconoce que se trata de mujeres excepcionales: altas, fuertes y en todo momento vestidas con uniformes militares de faena. Son las que suelen estar más cerca del líder libio en todo momento, "aunque lleva muchísimo personal de seguridad".

Ayer, hacia las 11 de la mañana, la mayor parte de la comitiva ya había desayunado y se marchaba del hotel. Sólo quedó un pequeño grupo para rematar la organización de la partida y algunas toallas y alfombras dispuestas junto a las ventanas del hotel, donde posiblemente se llevó a cabo el primer rezo del día.

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