Fieles a donar también en el verano

  • El Centro Regional redobla esfuerzo para mantener el nivel de reservas

Donar sangre es un acto de solidaridad de primera dimensión. Son muchos los enfermos que a diario necesitan transfusiones para mejorar su estado de salud  o para salvar sus vidas. En 1988 se crea en Málaga el  Centro Regional de Transfusión de Sangre, con la idea de aglutinar todos los bancos de sangre que existían, actualmente suministra sangre a todos los centros hospitalarios de la provincia.

Durante todo el año se realizan distintas campañas para captar y fidelizar a los donantes y que las reservas de sangre permanezcan disponibles en cualquier momento. La campaña de verano, que durará hasta el 15 de septiembre tiene una peculiaridad, "ya que con la afluencia de turistas que recibe Málaga, la actividad hospitalaria y sobre todo las  urgencias aumentan", matizó Isidro Prat, director del centro Regional de Transfusión de Sangre. 

A ello hay que sumar la ausencia de los donantes habituales, que aprovechan la época estival para irse de vacaciones, "por ello hacemos campaña para que los donantes asiduos hagan un hueco en sus vacaciones y donen al menos una vez en verano. Hasta el momento la mayoría han respondido notablemente a estas campañas y gracias a ello pasamos cada verano de una forma digna", afirmó el director. Otro de los motivos por los que hay que fidelizar a los donantes en verano es el calor. "Con estas temperaturas los donantes se desaniman un poco porque pueden sentirse mareados después de la extracción,"  comentaba Carlos de los Ríos, enfermero del Centro de Transfusión. Aunque este verano se están cumpliendo con creces las expectativas,  "sólo aquí en el centro, tuvimos 24 donantes el pasado lunes", apuntó.

Juan Antonio Zarco, profesor de Secundaria, reposa en la camilla mientras el enfermero le alivia el pinchazo con una gasa, "vengo estrictamente dos veces al año para aportar mi granito de arena, sea invierno o verano", comentaba segundos después de haber donado sangre. El docente añadió que en el instituto en que trabaja son colaboradores con el Centro de Transfusión e invitan a los alumnos a que donen desde que son jóvenes. La mayoría de los donantes, comienzan a ejercer esta práctica solidaria porque en algún momento previo, un familiar o alguien del círculo íntimo ha precisado alguna transfusión sanguínea. "Yo empecé a donar por mi madre, que iba a ser operada del corazón, desde entonces no he faltado a mi cita semestral", confesó Juan Antonio.

No es necesario presenciar una situación crítica para animarse a donar. Jorge García es el malagueño con el récord de Andalucía en transfusiones no sólo sanguíneas, también de plasma, en concreto 125 trasvases de sangre y 150 de plasma, un total de 137 litros. "Cuando te extraen el plasma, tienes que esperar unos cuarenta minutos para que te vuelvan a introducir los glóbulos rojos", confesó el malagueño. 

La primera vez que donó fue por casualidad. Se encontraba en el Hospital Regional, donde estaba el primer banco de transfusiones y desde ahí hasta hace un año justo que fue su última donación, pues a sus 70 años de edad no se lo permiten (la edad establecida es de 18 a 65 años). "Aunque conmigo los doctores hicieron una excepción porque me encontraba en buenas condiciones para continuar", explicó. 

Una bolsa con 450 centímetros  cúbicos de sangre salva la vida de tres personas, por lo tanto son 375 vidas las que este hombre ha auxiliado con sus trasvases. "Lo hago orgulloso porque es algo necesario para la sociedad. Me quedo con anécdotas como la que le pasó un amigo donante en una conferencia, donde un doctor le confesó que una de sus bolsas iba a ir destinada a un niño que estaba ingresado en el materno, esa es la mayor satisfacción", dijo.

Otro papel fundamental que desempeña la donación de sangre es en los trasplantes de órganos, ya que la mayoría de ellos podrían ejecutarse si no existiesen grandes reservas de sangre. "No sería posible realizar un transplante de hígado, por ejemplo", explicó Prat.

La sangre que muchos malagueños solidarios donan diariamente, es la salvación para otros que, ya sea por una actividad quirúrgica o a causa de algún accidente necesitan estos glóbulos rojos  para sobrevivir,  "Hace varios años un ciclista cayó de su bicicleta de manera que sufrió un desgarro hepático en el abdomen con una fuerte hemorragia, para recuperar a este paciente tuvimos que emplear más de cien bolsas. Es una satisfacción enorme que para estos lances fortuitos podamos tener reservas suficientes para salvar la vida de personas", concluyó el doctor Prat.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios